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CURSO DE TAROT, En Guadalajara

CURSO DE TAROT

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Aprende a leer el Tarot desde una perspectiva terapéutica, como medio de autoconocimiento y autodescubrimiento, descubre los vínculos del Tarot con otros lenguajes mágicos como la Astrología, la Kábala y la mitología de diversos pueblos.

TEMAS:

  1. Arcanos Mayores y Menores.
  2. Numerología y Tarot.
  3. Tarot  y Astrología.
  4. Tarot y Geometría Sagrada.
  5. Tarot y Mitología.
  6. Lecturas, tiradas, interpretaciones, análisis, conclusiones y diagnósticos.

FECHA:

A partir del Sábado 3 de Diciembre a las 11 Am.

LUGAR:

Librería Keops, La Gran Pirámide. Calle Madero #681. Casi esquina con Av. Federalismo. Guadalajara Jalisco. México.

INFORMES:

Tel. 01 33 3826 3871

IMPARTIDO POR:

Adán de Abajo.

carneur@yahoo.com.mx

CUOTA DE RECUPERACIÓN

$150.oo Ciento Cincuenta Pesos

REQUISITOS:

Adquirir previamente y llevar un Tarot de Marsella o Waite, para poder aprender, y realizar los ejercicios.

El Zodiaco como un disco áurico que rodea nuestra galaxia

zodiaco

 

Por: Adán de Abajo

 

Una manera de entender al Zodiaco, es haciendo una analogía con el aura humana, o la de cualquier organismo viviente. Un campo energético, presuntamente de forma de disco el cual envuelve nuestra galaxia: el aura de la misma. Ese disco energético, conformado por la energía de todos los astros que son parte de ella, se encontraría dividido a su vez en 12 secciones, denominadas por los astrólogos como “casas”; los lugares en donde se encuentran posicionados, habitándolas, los planetas y por ende, también los signos zodiacales. Cada casa recibe el nombre del signo que se encuentra en ella, influida a su vez por el planeta que por su parte la habita. De ahí que provenga el hecho de que un planeta influya directamente a un signo zodiacal, por ejemplo: Marte, el planeta de la acción y la guerra, a Virgo. Aunque existen algunos planetas que pueden habitar a su vez en dos casas, por diversas razones, probablemente por la cualidad, calidad y cantidad de energía del mismo. Produciendo interesantes combinaciones astrológicas en las personalidades humanas que nacen en las mismas casas.

A continuación, te mostramos las descripciones de las Casas Zodiacales y los signos que se encuentran en ellas:

 

Casa I
PERSONALIDAD Y ENTORNO INMEDIATO.
Influida por el Ascendente, esta casa representa al sujeto tal como es en él mismo, frente a él  y para él mismo. Muestra la personalidad, las disposiciones naturales y las tendencias. Generalmente destaca la forma como la gente le ve a uno y cómo uno desea que los demás le vean, es decir, la imagen que los demás tienen de nosotros. Esta es la casa de los principios, la que explica nuestra manera de hacer frente a la vida, la primera infancia y el concepto que tenemos del mundo. Representa la niñez, el entorno próximo, el cuerpo físico y todo lo que constituye la trama de base de una existencia.
Signo solar afín: Aries, clave: la autoafirmación
Elemento correspondiente: Fuego
Parte del cuerpo: la cabeza

Casa II
DINERO Y FINANZAS.
Esta es la Casa de los valores, tanto los morales como los materiales. Las posesiones y el dinero, las inversiones, las ganancias obtenidas por el propio esfuerzo están reseñadas en esta posición.  Las finanzas y  la libertad que dan las riquezas. Concierne también a  todo lo que rodea materialmente al sujeto, lo que está  en contacto con él y que puede ser percibido por los sentidos.  Aquí también están representados los talentos innatos, los recursos personales a los que se puede echar mano.
Signo solar afín: Tauro, clave: la determinación
Elemento correspondiente: Tierra
Parte del cuerpo: el cerebelo, el cuello.

Casa III
COMUNICACIÓN  Y ESTUDIOS.
El mundo de los contactos inmediatos, relaciones con el prójimo, parientes en general, vecinos, colegas. Todas las relaciones establecidas por correspondencia, por teléfono e internet. Concierne también a los desplazamientos, viajes cortos y los transportes. Los razonamientos, la formación y los estudios con fines prácticos y los pensamientos inmediatos. Los intercambios con los otros, las conversaciones, las informaciones y la comunicación. No se refiere todavía al mundo afectivo sino al mundo inmediato. En la juventud, representa los estudios y la educación que se reciben para formar la personalidad.
Signo solar afín: Géminis, clave: la versatilidad
Elemento correspondiente: Aire
Parte del cuerpo: brazos, manos

Casa IV
HOGAR Y HERENCIA.
 Es el hogar del origen.  El hogar, los padres, la familia de la que se procede y el hogar en el sentido más emocional del término. También indica la herencia biológica, las raíces psicológicas que se establecen en la infancia. Los bienes inmuebles están regidos por esta casa, así como la vida privada. Es el hogar de origen pero también es el domicilio personal.  Los bienes inmuebles están regidos por esta Casa, así como la vida privada. Y  también es una casa que se refiere a  los últimos años de la vida, al fin de las cosas, a la fama después de la muerte y al lugar de entierro.
Signo solar afín: Cáncer, clave: la vida hogareña
Elemento correspondiente: Agua
Parte del cuerpo: el estomago

Casa V
CREATIVIDAD Y LIBRE EXPRESION.
En la quinta casa está representada la creatividad en el amplio sentido de la palabra. Muestra los hijos, amores y amoríos; los placeres y diversiones de la vida, así como las vacaciones, las fiestas y los juegos. Incluye la actitud emocional y el amor que puede dar el sujeto. Es la casa del amor familiar y del embarazo. Las artes también están regidas por esta casa y ella rige todo lo producido en libertad y sin obstáculos. Indica originalidad, iniciativa y especulación financiera..
Signo solar afín: Leo, clave: la autoestima
Elemento correspondiente: Fuego
Parte del cuerpo: corazón, columna vertebral

Casa VI
SALUD Y TRABAJO.
La casa sexta representa  el mundo doméstico, el trabajo, la salud,  las costumbres y todo lo que por ser obligatorio causa un obstáculo a la libertad. Aquí se encuentra lo relativo al empleo, los empleados, inquilinos, sirvientes, animales, domésticos y seres que dependen de uno. Esta casa rige los servicios prestados a los demás y los servicios recibidos. Todos los asuntos rutinarios: la vestimenta, la higiene, el alimento, la buena salud y las enfermedades.
Signo solar afín: Virgo, clave: la discriminación
Elemento correspondiente: Tierra
Parte del cuerpo: el estómago y los intestinos

Casas astrales de VII a XII: la persona en el mundo

Casa VII
RELACIONES Y MATRIMONIO.
Si la Casa Primera es fundamentalmente la del Yo, su opuesta la Séptima, es la Casa del Otro. El “otro” en tanto que se personas que se encuentran frente al sujeto y representan relaciones comprometidas como la cohabitación y las asociaciones. Concierne a las relaciones matrimoniales y de negocios, casamiento, divorcio, contratos, pleitos, convenios, pactos y tratos con el público. Indica la cooperación con otros o la falta de cooperación, además de aquello de lo que la persona carece en mayor grado.
Signo solar afín: Libra, clave: la relación con el otro.
Elemento correspondiente: Aire
Parte del cuerpo: los riñones, los intestinos

Casa VIII
SEXO Y REGENERACION.
La Casa Octava concierte a todos los procesos de creación y destrucción.También muestra el apoyo que se recibe de otros, incluyendo el financiero, moral, espiritual y físico. Indica herencias, sociedades, testamentos, impuestos y seguros. La Casa Octava es también la casa del sexo mostrando la actitud que se tiene ante la sexualidad. Indica los procesos de generación y decadencia, muerte y renacimiento, tanto sean reales como simbólicos. La investigación, lo latente, lo oculto y las causas de la muerte también están regidos por esta casa.
Signo solar afín: Escorpio, clave: las fuerzas naturales.
Elemento correspondiente: Agua
Parte del cuerpo: los órganos sexuales, el recto.

Casa IX
VIAJES Y MENTE SUPERIOR.
Esta Casa muestra la mente superior, opuesta a la mente inmediata de la casa tercera. Concierne a la religión, las leyes, la ciencia, los ideales, la enseñanza superior, la filosofía, la psicología, el profundo estudio mental, los sueños y las visiones. Los viajes a larga distancia, el trato con los extranjeros, los grandes negocios con países lejanos están representados en esta casa. También indica las grandes lecciones que aprendemos durante la vida y las aspiraciones que nos impulsan.
Signo solar afín: Sagitario, clave: las aspiraciones superiores
Elemento correspondiente: Fuego
Parte del cuerpo: las caderas, los muslos

Casa X
PROFESION Y SITUACION SOCIAL.
Esta Casa está muy influida por el Medio Cielo. Muestra la profesión, la reputación y la posición en la comunidad. El estado social, la fama, las ambiciones y negocios son asuntos de la Casa Décima, así como la autoridad y los jefes en contraposición a los subordinados. Aquí están representados tanto la ascensión en la escala social como el padre y la religión en tanto que organización superior.
Signo solar afín: Capricornio, clave: posición y honores.
Elemento correspondiente: Tierra
Parte del cuerpo: las rodillas

Casa XI
AMISTAD Y ALTRUISMO.
Esta es la Casa de la amistad y las relaciones desinteresadas. En esta casa están representadas  la actitud hacia los amigos y conocidos. Todas las relaciones que no implican profundos lazos emotivos, los deseos y lo que se recibe están aquí reseñados. Esta casa muestras hijastros e hijos adoptivos, así como circunstancias sobre las que se tiene escaso control. Aquí se ven los intereses humanitarios, el modo como se considera a los demás, organizaciones pequeñas y grandes, clubes a los que se pertenece, organizaciones profesionales y caritativas.
Signo solar afín: Acuario, clave: altruismo, generosidad.
Elemento correspondiente: Aire
Parte del cuerpo: los tobillos

Casa XII
SECRETOS Y KARMA.
La Casa número Doce es la última de la rueda. Indica los finales, la forma en la que se  terminan las cosas y en la que se acaba la vida. Es la casa de la mente subconsciente, muestra fuerzas y debilidades ocultas o desconocidas, así como el dolor, el sufrimiento, las limitaciones, los secretos, los obstáculos, la reclusión, la frustración y las acciones ocultas. Indica lugares de encierro, cárceles, hospitales, instituciones mentales y otras restricciones. Es la casa de los enemigos secretos y los peligros que asechan. Muestra lo que ocultamos a los demás, las investigaciones, el karma y la compasión.
Signo solar afín: Piscis, clave: lo oculto y misterioso.
Elemento correspondiente: Agua
Parte del cuerpo: los pies

La Astrología como un antiguo camino de crecimiento espiritual

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Por: Adán de Abajo

 

Un planeta se exalta, es decir, amplía sus cualidades sobre un signo que no es precisamente su domicilio, pero en el cual se siente cómodo por características afines. El Sol, por ejemplo, con Aries, porque además  de ser un signo de fuego, es un verdadero campo de batalla donde el Sol podrá sentirse lleno de poder y de posibilidad de acción.

(JOHANN ROD –El Enigma de los grandes sistemas adivinatorios)

 

 

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Cuando leemos los horóscopos al final de una revista de modas o en las opciones de un servidor web, resulta difícil imaginar que los consejos brindados ahí se desprenden de un conocimiento demasiado antiguo e inabarcable, quizá más viejo que la misma humanidad. Es complicado pensar que en otro tiempo la astrología tenía el estatus de la más importante de todas las ciencias. Que era de hecho “la ciencia” y el conocimiento mismo. La cual englobaba al resto de disciplinas antiguas: música, medicina, política, psicología, etc.

En culturas tan antiguas y distantes entre sí como la tolteca, maya, sumeria, egipcia, china, etc., la astrología regía la totalidad de la vida social e individual: las guerras, invasiones, la política, la agricultura, la navegación, los matrimonios.

Pero existía también una aplicación muy individual y muy única del conocimiento astrológico. Bastante exclusiva y selectiva. De ningún modo abierto para todos los miembros de una sociedad, incluso no tan asequible ni para los altos jerarcas, ni los miembros de la aristocracia, el clero y la política. Era un conocimiento astrológico de iniciación, diseñado para que el estudioso  del mismo, viviera en su propia piel la evolución de los astros y  las vueltas del zodiaco.

Debía llegar a descubrir que en él mismo se encontraba el Sol, la Luna y en general, todo el Universo.

Nacemos en determinada casa zodiacal, con cierto signo y con unas influencias planetarias muy específicas que nos hacen verdaderamente únicos. Pero también existe una posibilidad, aunque pequeña, de modificar nuestra naturaleza innata y las configuraciones que nos han tocado en suerte al nacer en cierto día, mes, año y hora. Conseguir modificar un poco los determinantes cósmicos y naturales de la personalidad, para bien, es lo que vendría siendo para los antiguos la evolución espiritual. El no quedarse con lo que el Universo nos dio al nacer ni  sólo con lo adquirido en la primera infancia y adolescencia, sino trabajarlo, como buena tierra, cultivarlo, hacerlo crecer y florecer. Es de hecho a lo que se refiere la Parábola del Viñador, presente en los Evangelios, en repetidas ocasiones.

Por lo general, al nacer en cierto signo, de manera natural seguimos las inclinaciones implícitas del mismo. Acercándonos a aquello que es afín a nosotros y repeliendo e incluso evitando todo aquello que nos resulta adverso. Pero el antiguo conocimiento astrológico enseñaba que veníamos a trabajar la esencia con la que nacíamos, no sólo procurar lo que nos resultara grato, simpático y cómodo, sino a buscar, enfrentar y resolver los límites de nuestra naturaleza y su problemática más honda.

Un signo como Géminis, de aire, por ejemplo, tiende a acercarse sobre todo para amistar y colaborar a personas afines a él: otros de aire y principalmente de agua, como Cáncer y Acuario, por lo general. Porque las naturalezas mutuas se simpatizan y atraen hasta cierto punto, -con sus asegunes, variaciones y excepciones, desde luego-. Porque con ellos puede sentirse cómodo, hablar de lo que le gusta, encontrar temas de agrado mutuo, comprensión, identificación, etc.

Empero, las antiguas escuelas astrológicas aconsejarían acercarse a lo que siempre se ha evitado, incluso temido, a quienes no nos caen bien, realizando tareas y aprendiendo oficios que no nos resultan tan fáciles o no nos son muy cómodos. Esto, desde luego, con el consiguiente estudio de la personalidad y el cuidado de prescribir tareas graduales y acordes con el nivel de comprensión y desarrollo del iniciado.

Al tipo demasiado intelectual y racional que siempre se dedicó a la lectura y la reflexión, se le prescribirían tareas manuales, aprender a realizar artesanías, cultivar la tierra, reparar objetos, o el comercio. Al individuo muy cercano a la Tierra, es decir, hábil con las manos y muy práctico, se le enseñaría a reflexionar, a analizar, leer mucho, escribir textos, etc.

Y dentro del zodiaco existen unos pocos signos que saben llevarse bien con la mayoría del resto de las casas, o con todas. Podría decirse que hasta cierto punto son más evolucionados espiritualmente que el resto. Está Sagitario, cuya naturaleza le permite transmutar todo tipo de energías negativas y convertirlas en favorables, purificando todo ambiente y persona con quien entra en contacto. Están por ejemplo Capricornio y Escorpio, quienes a pesar de sus contradicciones y conflictos, saben simpatizar con muchos tipos diferentes de personalidades pertenecientes a otras casas zodiacales, aunque no sean necesariamente las que más les resultaran afines. Llevándose hasta cierto punto bien con casi todos los signos.

Al estudiante se le aconsejaba enfrentar sus miedos, realizar tareas contrarias a lo que había desarrollado hasta ahora en su vida, procurar la compañía de personas muy diferentes a con quienes había convivido hasta entonces. Ayudándole a encontrar aspectos positivos en las más diversas situaciones y personas a las cuáles, sin la ayuda de la escuela astrológica, jamás habría podido llegar a conocer y mucho menos a aprender de ellas. ¿Y qué es el crecimiento espiritual si no resolver nuestros miedos y conocer todo lo que nos asusta, confronta, pone retos o nos causa conflicto?

De manera que a lo largo, incluso de varias reencarnaciones, un alma  en evolución lograba transitar si no por todas las casas zodiacales, sí por la mayoría de ellas. Aprendiendo múltiples cosas muy diferentes, incluso opuestas, confrontándose y aprendiendo de las más diversas almas,  quizá muy diferentes y opuestas a la suya. Esto vendría siendo la evolución espiritual para el conocimiento astrológico antiguo.

A continuación mostramos la siguiente tabla con las diversas casas zodiacales, así como sus fechas de inicio, cúspide y ocaso:

SIGNO O CASA FECHA
Aries 21 de Marzo al 20 de Abril
Tauro 21 de Abril al 20 de Mayo
Géminis 21 de Mayo al 21 de Junio
Cáncer 22 de Junio al 22 de Julio
Leo 23 de Julio al 22 de Agosto
Virgo 23 de Agosto al 22 de Septiembre
Libra 23 de Septiembre al 22 de Octubre
Escorpión 23 de Octubre al 21 de Noviembre
Sagitario 22 de Noviembre al 20 de Diciembre
Capricornio 21 de Diciembre al 29 de Enero
Acuario 20 de Enero al 18 de Febrero
Psicis 19 de Febrero al 20 de Marzo

 

 

El Universo representado en el Tarot y la Astrología

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Por: Adán de Abajo

 

En la desesperación vital hay tres caminos bien delimitados: la postura mística, de fe, el escepticismo o el seguir indagando por otros medios.

(Johann Rodd –El Enigma de los Grandes Sistemas Adivinatorios)

 

El Tarot es muchas cosas al mismo tiempo, es todo, menos un objeto diabólico para predecir el futuro y sugestionar a los incautos: es principalmente un maestro que nos  enseña cada día cosas nuevas, produciendo una experiencia íntima que permite avanzar en niveles profundos de significación de las imágenes, a partir del progreso en el conocimiento de uno mismo.

Algo semejante deben sentir quienes dedican su vida completa al estudio de la Kabalah, de antiguos sistemas de Magia Ancestral, o de las escrituras del Nuevo Testamento, pues todos ellos, incluyendo el Tarot, constituyen Libros Sagrados, es decir textos que prácticamente se encuentran vivos y dialogan, cobran vida, realizan nuevos planteamientos cada vez a quienes se dedican con devoción, seriedad y respeto a ellos. Cuyo estudio no finaliza jamás.

El Tarot también consiste en un ancestral mapa del Universo. Lo contiene todo: nuestra galaxia, los planetas, el Sol, referencias a diversos planos astrales y dimensiones a las que presuntamente podría llegar a acceder aquel que se aventure a descifrar correctamente y seguir sus instrucciones.

Uno de los Tarots más populares en la actualidad es el Rider White, producido por un sabio inglés  y una de sus alumnas más allegadas a finales del siglo XIX. Este mazo de cartas fue popularizado enormemente en los Estados Unidos por la New Age y la moda Hippie de finales de los sesenta e inicios de los setentas. Suerte semejante tuvo la astrología, de la cual se hablará en seguida, quien vivió un proceso de enorme popularización junto con el Tarot luego de la oleada hippie y los movimientos orientalistas y psicológicos en Norteamérica, sobre todo en ciertos sectores de Palo Alto California y San Francisco, desde donde se extendió hacia el resto de la Unión Americana.

También existen otros tipos de mazos de Tarot, aún más profundos en su contenido y alcance psicológico: El Marsella –uno de los primeros de la historia-, el Toth, creado por el mago e investigador Aleister Crowley, etc.

Siempre recomendamos a quien se va a iniciar en el conocimiento del Tarot  o a quien no tiene antecedentes previos en él, comenzar primero con el estudio del White, antes de pretender sumergirse en otros tipos diferentes de mazos. Debido a su sencillez y a la explicitud de sus símbolos. Los cuales prácticamente le indican por sí solos al aprendiz la interpretación apropiada y sus contenidos.

La astrología es sumamente antigua, sus orígenes se pierden en los imperios más antiguos de la humanidad: sumerios, persas, mayas, chinos.  Durante la inquisición fue prohibida y desapareció prácticamente de Europa, para luego ser reintroducida en el Renacimiento por algunos sabios como Paracelso, Giordano Bruno, Eliphas Levi, etc. 

Desde los más antiguos interpretes del Tarot, se habían observado correspondencias indiscutibles entre el sistema de la astrología y algunos de los arcanos del Tarot, si no es que la mayoría de ellos. Particularmente, con los arcanos mayores del Tarot existe un paralelismo indudable, sobre todo entre los signos del Zodiaco y algunos de sus símbolos. Otros de ellos, corresponden también con el lenguaje de la Astrología y se encuentran relacionados con los planetas: el Sol, la Luna, etc.

A continuación presentamos la correspondencia entre los 12 signos zodiacales y algunos arcanos mayores, para los interesados:

  1. Aries=El Emperador: Autoridad Espiritual, Equilibrio Mental, Liderazgo, Dominio del Mundo Material y Económico
  2. Tauro=El Papa: Abridor de Puertas para Sí mismo y otros, puertas del mundo material y espiritual. Es un Guía Espiritual, un Chamán, equilibrio entre materia y espíritu.
  3. Géminis=Los Enamorados: Autoconocimiento, Auto-amor, Gran Intelecto, Viajero, interior y externo. Reconciliador consigo mismo
  4. Cáncer=La Luna: Muy Emocional, Tradicionalista, Fecundidad. Tranquilo, Espera con paciencia.
  5. Leo=La Fuerza: Autocontrol, Equilibrio Mente-Cuerpo, dominio del Animal Interior, Superador de Grandes Obstáculos con éxito
  6. Virgo=El Ermitaño: Introspección, Cierra Ciclos internos, rompe con el pasado, cierra puertas, ayuda a otros a cerrarlas, sana el pasado. Racional.
  7. Libra=La Justicia: Comunicadores a más no poder, saca por medio de la palabra todo lo interno.
  8. Escorpio=La Muerte: Emociones intensas, barre todo lo que no sirve, prepara el terreno para los cambios.
  9. Sagitario:=La Templanza: Armonización y Equilibrio de fuerzas, a veces opuestas, horizontes lejanos, filosóficos y estudiosos.
  10. Capricornio=El Diablo: Profesional, responsable, se deja llevar por las apariencias, leal, cariñoso, arriesgado, rebelde.
  11. Acuario=La Estrella: Humanitario, tranquilo, sereno, emocional
  12. Piscis=El Colgado: Sacrificio, arriesgado, tiene una meta a largo plazo y sabe que la conseguirá, aunque tenga que sacrificarse y aguardar por ella.

Los planetas de nuestra galaxia también se encuentran representados en algunos de los principales y más conocidos arcanos mayores del Tarot:

  1. Mercurio: correspondiente en el Tarot al Mago, arcano II: juventud, creatividad, producción nocturna, artes y magia.
  2. Venus: También la Diosa Madre, la Virgen María: en el Tarot Corresponde a la Emperatriz: fertilidad, protección, amor sin condiciones, abundancia, capacidad de perdón y misericordia.
  3. Marte: En el Tarot es el Emperador, el arcano III, autoprotección, fuerza, poder personal, capacidad de defensa e incluso de agresión.
  4. Júpiter: En el organismo humano corresponde con el sistema inmunológico: la capacidad de auto curarse y auto regenerarse. En el Tarot es el arcano XXI, el Juicio o el Juicio Final.
  5. Saturno: El planeta de la inteligencia, representado en el ser humano en sus lóbulos frontales. En el Tarot es el Carro o el arcano VII.
  6. Urano: El placer por el placer: sexual, lúdico, vital. En el Tarot es el Loco, el arcano 0.
  7. Neptuno: En el Tarot corresponde a la Torre, uno de los más poderosos e impresionantes arcanos. Su función es desvanecer las máscaras de lo falso y la destrucción de lo superfluo para sacar a la luz lo esencial.
  8. Plutón: Representado en el Tarot por el último arcano, el XXI, o el Universo: el último nivel energético, la unión y restauración de todos los elementos, el éxito total, la integración de los opuestos.

 

 

 

El Tarot y la Astrología poseen un origen común y muchos puntos de correspondencia

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Por: Adán de Abajo

Se nos presenta esta como la Luz Zodiacal, un débil resplandor que se proyecta desde aquel a la lejanía… La Luz Zodiacal evidentemente representa una nube de forma de lente de alguna materia muy rarificada, que aparece como una segunda aura o aura exterior del Sol que se extiende hasta tan lejos que alcanza la órbita de la Tierra.

 (RODNEY COLLIN –El Desarrollo de la Luz)

 

 

1.

Aprendí a leer el Tarot desde los 18 años de edad. Nunca tomé curso alguno, además de los innumerables libros y artículos electrónicos asimilados con la finalidad de profundizar en su historia y el significado de cada carta. Desde entonces no he dejado de interpretarlo, tirar sus cartas y enseñar a otros a manejarlo. El Tarot es un maestro que te  enseña cada día cosas nuevas, produciendo una experiencia íntima que permite avanzar en niveles profundos de significación de las imágenes, a partir del progreso en el conocimiento de uno mismo. Imagino que una experiencia semejante deben sentir quienes dedican su vida completa al estudio de la Kabalah, de antiguos sistemas de Magia Ancestral, o de las escrituras del Nuevo Testamento, pues todos ellos, incluyendo el Tarot, constituyen Libros Sagrados, es decir textos que prácticamente se encuentran vivos y dialogan, cobran vida, realizan nuevos planteamientos cada vez a quienes se dedican con devoción a ellos. Cuyo estudio no finaliza jamás.

El primer Tarot que tuve en mis manos fue un Rider White, producido por un sabio inglés  y una de sus alumnas más allegadas a finales del siglo XIX. Este mazo de cartas fue popularizado enormemente en los Estados Unidos por la New Age y la moda Hippie de finales de los sesenta e inicios de los setentas. Sus miembros experimentaban con drogas psicodélicas, arte, yoga y algunas disciplinas esotéricas como el Tarot, las Runas, el I Chin. Suerte semejante tuvo la astrología, de la cual se hablará en seguida, quien vivió un proceso de enorme popularización junto con el Tarot luego de la oleada hippie y los movimientos orientalistas y psicológicos en Norteamérica, sobre todo en ciertos sectores de Palo Alto California, desde donde se extendió hacia el resto de la Unión Americana. Después por toda América Latina.

A tal grado fue popularizado el Tarot de White en esos años, que en la actualidad, para una inmensa mayoría de personas y del imaginario colectivo, el único modelo genérico de Tarot existente es el de Rider White.

El Rider fluyó en mis manos desde los primeros días y me permitió desarrollar la habilidad de manejar las cartas y entender sus símbolos casi de inmediato, como si lo supiera de antemano.

Siempre recomiendo a quien se va a iniciar en el conocimiento del Tarot  o a quien no tiene antecedentes previos en él, comenzar primero con el estudio del White, antes de pretender sumergirse en otros tipos diferentes de mazos. Debido a su sencillez y a la explicitud de sus símbolos. Los cuales prácticamente le indican por sí solos al aprendiz, la dirección de la lectura y sus contenidos.

Durante 10 años el Tarot White fue mi instrumento de trabajo, mi confidente, a veces mi único amigo.

Luego surgió mi interés en el valor psicológico y secreto de los números. El Tarot Rider White no daba para más: su concepción numerológica es demasiado pobre. Se había terminado con él una etapa importante de mi vida, entre los 20 y los treinta y un años de edad. El Tarot White posee una limitada concepción numerológica, aunque algunos de sus defensores, pues hay quien toda su vida trabaja con él, sostengan lo contrario. Números como el 5, 6, 8, 9 son abiertamente negativos en el antiguo sistema en que se basa su cronología. Lo cual constituye más bien un prejuicio conceptual e incluso sexista por parte de sus estudiosos. Una visión muy machista, en detrimento de la energía femenina que tanto hombres como mujeres poseemos es la que rige el valor numérico de sus cartas. Probablemente porque los principales especialistas de la Golden Dawn, a dónde pertenecía White, eran varones.

Entonces llegó a mis manos el Marsella y un nuevo lenguaje para entender los rostros y las miradas se abrió. También con los números, pues el Marsella le brinda el valor justo a números que son francamente femeninos como el 5, el 8 y el 10.

Cuatro años de trabajo con el Marsella, que aún me sigue pareciendo un gran maestro, el cual puede enseñar bastante, y llegué al Tarot de Toth, creado por Alesiter Crowley, el cual le brinda bastante énfasis a los números cinco, a los Caballeros y a las Reinas. Pero sobre todo a los aspectos astrológicos del Tarot.

De tanto darle al Toth, en los últimos meses del 2014 comencé a sentir un interés mayor en la Astrología en los últimos tiempos. Jamás había prestado demasiada atención a los signos del Zodiaco.

La astrología es sumamente antigua, sus orígenes se pierden en los imperios más antiguos de la humanidad: sumerios, persas, mayas, chinos.  Durante la inquisición fue prohibida y desapareció prácticamente de Europa, para luego ser reintroducida en el Renacimiento por algunos sabios como Paracelso, Giordano Bruno, Eliphas Levi, etc.

  1. Correspondencias psicológicas y simbólicas de los signos del Zodiaco y algunos Arcanos del Tarot

Desde los más antiguos interpretes del Tarot se había observado correspondencias indiscutibles entre el sistema de la astrología y algunos de los arcanos del Tarot, si no es que la mayoría de ellos. Particularmente, con los arcanos mayores del Tarot existe un paralelismo indudable, sobre todo entre los signos del Zodiaco y algunos de sus símbolos. Otros de ellos, de los que no hablaremos hoy ni en este espacio corresponden también con el lenguaje de la Astrología pero particularmente están relacionados con los planetas: el Sol, la Luna, etc.

Todo ellos nos hace pensar que tanto el Tarot como la ciencia astrológica tienen probablemente un origen común, o ambos fueron parte de un sistema muy antiguo de explicación del universo y del desarrollo espiritual que se fragmento para luego constituirse en los actuales modelos de Tarot y astrología separados que conocemos.

A continuación presentamos la correspondencia entre los 12 signos zodiacales y algunos arcanos mayores, para los interesados:

ASTROLOGÍA Y SIGNO ZODIACAL ARCANO DEL TAROT
Aries El Emperador: Autoridad Espiritual, Equilibrio Mental, Liderazgo, Dominio del Mundo Material y Económico
Tauro 1.       El Papa: Abridor de Puertas para Sí mismo y otros, puertas del mundo material y espiritual. Es un Guía Espiritual, un Chamán, equilibrio entre materia y espíritu.

 

Géminis 2.       Los Enamorados: Autoconocimiento, Auto-amor, Gran Intelecto, Viajero, interior y externo. Reconciliación consigo mismo

 

Cáncer 3.       La Luna: Muy Emocional, Tradicionalista, Fecundidad. Tranquilo, Espera con paciencia.

 

Leo 4.       La Fuerza: Autocontrol, Equilibrio Mente-Cuerpo, dominio del Animal Interior, Superador de Grandes Obstáculos con éxito

 

Libra 5.       La Justicia: Comunicadores a más no poder, saca por medio de la palabra todo lo interno.

 

Virgo 6.       El Ermitaño: Introspección, Cierra Ciclos internos, rompe con el pasado, cierra puertas, ayuda a otros a cerrarlas, sana el pasado. Racional.

 

Escorpio 7.       La Muerte: Emociones intensas, barre todo lo que no sirve, prepara el terreno para los cambios.

8.       Sagitario:=La Templanza: Armonización y Equilibrio de fuerzas, a veces opuestas, horizontes lejanos, filosóficos y estudiosos.

 

Sagitario 9.       La Templanza: Armonización y Equilibrio de fuerzas, a veces opuestas, horizontes lejanos, filosóficos y estudiosos.

 

Capricornio 10.    El Diablo: Profesional, responsable, se deja llevar por las apariencias, leal, cariñoso, arriesgado, rebelde.

 

Acuario 11.   La Estrella: Humanitario, tranquilo, sereno, emocional
Piscis 12.    El Colgado: Sacrificio, arriesgado, tiene una meta a largo plazo y sabe que la conseguirá.

 

 

 

 

 

 

Quetzalcóatl era mujer

serpiente

 

Totalidad, mi totalidad vencida por la fuerza de las parcelaciones. Imposible vencer esa realidad fragmentada creando su equivalente literario. ¿Para qué? Si la fragmentación real ya existe sin necesidad de literatura.

(CARLOS FUENTES –Cambio de Piel)

 

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Lo más seguro es que ustedes ignoran quién fue Carmen Lira. La generación de ustedes, con su Internet y sus imágenes 3D, 4D, etcétera. Ustedes tienen ahora muchas más opciones de entretenimiento en comparación con las que contamos nosotros. Nada más encender sus teléfonos inteligentes y ya está.

Carmen Lira es de un tiempo cuando el cine y la pantalla grande eran todo en la vida. Eran la vida misma y la gente basaba su existencia en la conducta y las actitudes de Carmen. Carmen, Carmelita, Carmencita como le decían las señoras y las muchachas. Ellas no podían dejar de imitar su manera de hablar: directa y sincera, su voz suave y tranquila, y su acento provinciano. Al inicio la criticaban mucho por su habla cantadita, como buena tapatía, igual que su papá. Carmen era tan elegante y hermosa como su mama: la señora Laura Green, una guapa norteamericana que la dejó huérfana cuando tenía 6 años.

Ningún director con los que trabajó filmando sus casi veinte películas logró quitarle su acento: medio ranchero, por más que se empeñaron e intentaron disimularlo con ayuda de los sonorizadores y editores cinematográficos. Al contrario, tras su primera película, las doñas y las muchachas querían hablar igual y vestirse como ella. Con su voz pausada, segura de sí misma y su acento cantadito. Ni su primer marido pudo extirpárselo: Dietrich, el director de cine húngaro, avecindado en México, amigo de Fidel Castro y de Gabo. Quien casi la mata a golpes, porque le gustaba maltratarla antes de acostarse con ella y prácticamente la violaba varias veces a la semana. Ni su segundo esposo lo logró: Pepe Montalvo, el empresario chilango a quien también le agradaba darle sus buenos puños en la boca carnosa y anhelante antes de dormir con ella. Ambos decían que a Carmen le gustaba la violencia previa al acto sexual, pero nunca le preguntaron si en verdad era así.

Dietrich la descubrió en el Centro de Guadalajara a finales de los setenta, mientras iba caminando con su madrina, saliendo de Paris Nueva York cuando era casi una niña. Y le preguntó, con su acento de Europa Oriental en un  español lastimoso: “Disculpe señorita, le gustaría ser actriz de cine…”

Dietrich: en el fondo era buena persona y muy sensible para descubrir el talento innato. Y ella sobrevivió a ambos esposos, quedando viuda, hermosa y desempleada a los 38 años.

2

Tú llegaste a trabajar con tan solo 16 años cumplidos a su suite en el Conutry Club de Guadalajara. Porque tu papá era el viejo jardinero de los campos de golf, y cuando su abogado le pidió que le recomendara  un joven jardinero, honrado y responsable para trabajar con la señora Lira, te llevó para cuidar su piscina, sus animales, su césped y sus rosas, malvas, violetas y gardenias.

Ella te sonrió la primera vez que se vieron, como si te conociera de antes. No era una patrona molesta ni exigente. Era dulce y generosa, casi no hablaba porque decían que estaba enferma de los nervios desde la muerte de su último esposo. Le gustaba cómo arreglabas su pasto y sus flores. También la manera en que te hacías cargo y alimentabas a sus dos perros pointer y a su viejo perro dálmata, y a su gato: Oliver, rescatado de la calle. Ellos también te querían, eran su familia y sus únicos amigos. Ellos la adoraban y tú no tardaste en adorarla también. Los animales y tú eran su club de fans número uno.

Aquellos ojos verdes, serenos como un lago, igual que en el bolero de los Panchos, esa boca de labios rellenos que toda Hispanoamérica e incluso Francia y Portugal llegarían a anhelar. Tú también la deseaste desde el primer instante, dedicando tu vida entera a cuidar sus animales, su jardín, su casa y su persona.

3

Y cuando se metía desnuda en la piscina del Country Club, frente a la cafetería, en plena tarde de sábado, delante de chicos y grandes. Paseándose como Dios la trajo a este mundo, o como diosa de alguna cultura antigua y extinta. Encueradita. Y su piel tersa y su vulva de lujo depilada que casi alucinabas. Corrías con una toalla o con su salida de baño para protegerla, envolviéndola. Rescatándola. Privando a los padres de familia y a los niños del lujo de admirar a una mujer tan bella como un lince.

Pero la sociedad hispanoamericana que una vez amara sus películas y su imagen, nunca le perdonaría que abandonara a su segundo esposo para escaparse con un guerrillero a las selvas de Guatemala en 1986. Cuando los soldados se lo mataron  y la encerraron a ella en una cárcel de Honduras, acusándola de proteger terroristas y narcotraficantes. Y ya ningún director de cine quiso volver a trabajar con ella porque la vetaron en el cine y la televisión. Ni su gran amigo Arturo Ripstein, quien la diera a conocer en Francia, Portugal y España, ni su cuate del alma, Gabriel Retes, quienes tanto la querían, podrían hacer nada por ella ni por su carrera como actriz que se perdía sin remedio.

No le importó.

Se mudó a un departamento en la Ciudad de México, en plena Avenida Reforma. No necesitaba trabajar, sus dos esposos le dejaron propiedades y cuentas de banco. Se inscribió en la carrera de antropología social  en el INAH. Eufórica y excéntrica, ahí hizo sus primeros desnudos públicos por primera vez y no frente a las cámaras. También leyó muchísimo, bastantes novelas, cuentos y libros de ciencias sociales. No dejó de agredir a un profesor de lingüística con un lapicero, clavándoselo en la rodilla. Nunca se supo que el personaje llevaba semanas acosándola sexualmente. Dijeron que estaba loca, que era un brote psicótico.

4

Se rumoraba que era esquizofrenia o neurosis, o ambas. La prensa manejó que su mente se deterioró debido a la muerte de su último esposo. Pero sus admiradores y los que la conocíamos un poco, estábamos seguros que no era la muerte del empresario mexicano lo que dejó su corazón en ruinas. Sino la detención, tortura y final tiro de gracia a su gran amor por parte de grupos contrainsurgentes en Centroamérica. Se llamaba Manik: un guerrillero nicaragüense que se entrenó en Rusia y China en guerra de guerrillas, quien además había estudiado una maestría en ciencias sociales en el Museo del Hombre, en París.

Su marido mexicano fallecería de una trombosis que liquidó su cerebro y pulmones de un golpe. La prensa trató de ocultar que era adicto a la cocaína, al alcohol y a otras sustancias desde varias décadas atrás. Culpando indirectamente a Carmen por su muerte tras abandonarlo y escapar con Manik. No muchos sabían que el empresario le pegaba desde que se casaron y que además de graves adicciones y alcoholismo, tenía diversos amantes, incluyendo hombres y travestis.

Los hijos y sobrinos de Pepe Montalvo quisieron asesinarla en una ocasión, metiéndose a su casa a media noche, intentando ahogarla en su propia piscina. Tú la salvaste junto con sus tres perros. Los animales se dieron gusto mordiéndolos y tú los echaste a escobazos. A uno de ellos, el más ambicioso, lo mordió el viejo dálmata en los testículos y nunca se curó. Querían matarla y quedarse  con todas sus cosas por que don Pepe le dejó todo a Carmen.

Y ella no pararía de quererte desde entonces ni de decirte: “Mi niño…” y “Mi Cielo…” Te pediría que te quedaras a vivir en su cuarto de huéspedes en el jardín, para que la cuidaras.

Y un día llegaría a visitarte, atravesando descalza su sembradío de malvas, violetas, margaritas, aralias arborícolas y helechos. Con la complicidad absoluta de los perros y los peces dorados de su fuente japonesa. Totalmente la piel blanquecina al aire bajo su bata de baño. Los glúteos y las mamas generosas bamboleándose musicales, mientras sus plantas tibias evitaban aplastar las flores y se humedecían con el rocío de la madrugada a las tres de la mañana con el césped. Metiéndose debajo de tus sábanas sin preguntártelo antes. Y tú, que por alguna razón no te sorprendiste demasiado. La devoraste con tus brazos y tus besos, haciéndola desaparecer completita. Cobrando un afecto goloso por sus senos, dejándote cabalgar de un golpe por unas nalgas gigantes que chocaban sobre tu ingle, como dos  planetas recién nacidos en plena colisión. Como Venus y Marte; como Quetzalcóatl y Huitzilopochtli dándose batalla en plena guerra chichimeca. Combatiéndose, confrontándose, acoplándose sobre ti, succionando tu pelvis.

5

Te pidió que la acompañaras a hacer el trabajo de campo para una investigación. Decía que había encontrado un antiguo emplazamiento religioso de origen tolteca hasta ahora desconocido, ubicado en Tequila, en el estado de Jalisco. Según ella, sería el descubrimiento del siglo que revolucionaría todas las versiones previas de la historia mesoamericana. Juraba que escribiría una historia totalmente femenina de América Precolombina. Que Quetzalcóatl fue en realidad mujer: una sacerdotisa tolteco-chichimeca con la que establecía diálogos telepáticos a través del tiempo y el espacio desde años atrás. Te hizo leer mucha antropología y etnología. Libros de historia precolombina y sobre todo novelas. De estas últimas, las de Carlos Fuentes resultaron tu banquete predilecto.

Gracias a ella aprendiste a ser buen lector, tú que ni si quiera soñaste con terminar la secundaria, porque tus padres preferían que trabajaras desde niño y contribuyeras a los gastos de la casa y a la manutención de tus cinco hermanos. Tú que llegaste a vender empanadas, jiricayas, gelatinas, bombones y periódicos en los semáforos. Dejabas de jugar a las canicas para irte a trabajar en las paradas de autobús.

No quería que te refinaras, le gustabas así como eras: un jardinero discreto y honrado que leía a Carlos Fuentes y daba de comer a sus perros y a su gato. Vistiendo ropas sencillas, moreno, bello, regando sus plantas y leyendo al terminar tu jornada cerca de su piscina. Tú que limpiabas su fuente japonesa repleta de peces dorados y rojizas carpas koi de ornato, que igualmente le hacías el amor por las madrugadas cuando ella atravesaba su jardín para encontrarse contigo.

Decía que estaba escribiendo un diario de cambo antropológico del cual resultaría todo un libro dividido en dos tomos. Que lo iba a publicar en la Ciudad de México y Francia al mismo tiempo. Un día encontraste por accidente sus cuadernos de notas, los leíste y te asustó el discurso delirante, enloquecido y estrambótico que había en ellos. Una mezcla entre novela, diario de loco y fragmentos inconexos que daban miedo. Hablaba de ti, de repente, luego de algún escritor o de cierto sitio que visitaron juntos en los días previos. Establecía diálogo con una sacerdotisa tolteca imaginaria, quien supuestamente la orientaba desde otra dimensión para efectuar sus investigaciones. Describía con lujo de detalle el cunnilingus que le aplicaste aquella mañana de domingo mientras preparaba hot cakes para el desayuno, metiéndote bajo sus faldas y entre sus chamorros. Haciendo uso de toda tu lengua habilidosa y arrastrándola hasta el éxtasis definitivo.

Te cayó como un golpe de agua congelada, algo que ya sabías: que Carmen no estaba del todo bien. Que la cabeza no le carburaba de manera normal. Que su libro resultaría impublicable y que asustaría a cualquier editor. Pero tú la querías y la hubieras adorado aunque estuviera cien veces más loca de lo que ya estaba.

Y todos los sitios a los que te llevo. La pirámide de Cholula, la más grande del mundo, en Puebla, incluso más grande que la de Keops en Egipto. Las Yácatas circulares y enigmáticas de Tzintzuntzan. Las construcciones igualmente redondas de los Guachimontones en Tehuchitlán. El Observatorio Astronómico en Palenque, que te dejó sin aliento. El palacio de Kukulkán, como nombraban los mayas a Quetzalcóatl, en Chichenitzá, de quien Carmen era devota absoluta. En cuya cima se besaron amorosamente tú y ella durante diez minutos. Y Carmen, que para nada realizaba antropología con su cerebro racional, sino que se devoraba aquellas construcciones impensables y milenarias con sus manos: tocándolas, manoseando sus muros y baldosas, refregando su cuerpo entero contra las placas de piedra. Devorando sus escalinatas, frescos, esquinas, circunvoluciones con su corazón, con sus muslos, con su vientre y su sexo. Parecía acoplarse eróticamente con ellas más que estudiarlas. Así hacía Carmen su trabajo de campo: sintiendo las pirámides, absorbiendo los cerros, los paisajes, las rocas y las ruinas mudas. Haciéndolas hablar y estremeciéndolas. Para luego escribir toda la noche, casi sin descanso, más que para visitarte, sus inusuales diarios de campo que a pesar de todo resultaban bellos, igual que ella.

Fueron los tres mejores años de tu vida.

6

 

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Cuando se quedó dormida, completamente relajada en su cama, sonriente, después que yacieran juntos. Y el fatídico día siguiente en que Carmen nunca volviera a despertar. Los médicos determinando que se trató de un infarto fulminante mientras dormía. Murió tranquila, recitaban lúgubres y satisfechos los especialistas. Tenía su enfermedad mental como antecedente clínico de que ella no estaba del todo bien. Los familiares de don Pepe Montalvo y Dietrich precipitándose para repartirse sus pertenencias como sabandijas carroñeras: su departamento en la Ciudad de México, una granja con invernaderos en Avándaro, su casa en Houston y su suite en el Country Club de Guadalajara.  Donde permanecía la mayor parte del tiempo. No te permitirían siquiera ver una última vez su cadáver. Te echarían sin pensárselo. Dejándote llevar contigo tan sólo los tres perros, el gato y los libros de Carlos Fuentes. Lo único que por cierto, no les interesaba. ¿Quién más o mejor que tú los cuidaría a todos ellos? Averiguarías posteriormente, a través de la prensa, que su cuerpo sería incinerado y colocado en una cripta de la Catedral Metropolitana en la Ciudad de México, junto al ánfora de níquel donde reposaban las cenizas inertes de don Pepe.

Entonces y sólo hasta entonces, comenzarían a revalorar su trabajo: los ciclos con sus películas en las universidades y la Cineteca Nacional. Los directores, actores y escritores quienes la conocieron u oyeron hablar de ella, impartiendo conferencias magistrales. De pronto todo mundo era experto en Carmen. Alguien del mundo de la televisión y el cine, un advenedizo, con el financiamiento de los hijos de don Pepe Montalvo, proyectando filmar una película sobre su vida, protagonizada por una actriz de moda mucho más joven, pareja de un político en turno. Habían pasado casi diez años desde que Carmen filmara su última película y huyera con Manik hacia Centroamérica. Alejándose de las cámaras para siempre. Desde entonces permaneció en el anonimato, estudiando antropología en México y luego en Guadalajara, escribiendo su libro y dedicándose a sus animales y sus plantas.

Y sólo tú sabrías cuánto llorarías en tu apartamento, ya sin tus padres ni hermanos. Y sin Carmen: Carmelita, Carmencita. Solitario y consolado tan sólo por la presencia cálida de los tres perros y de Oliver, el gato callejero. Cuánto extrañarías su cuerpo y sus besos, sólo tú, jardinero, sabrías cuanto.

Tu mente comenzando a fallar, como la de Carmen. Debido quizás al dolor que no soportabas y a la tristeza que no te daba tregua ni durante el sueño. Jugándote tretas y poniéndote trampas en las que no podías dejar de caer a cada paso. Afianzándote a la única compañía que te brindaban los animales, lo único que en aquel momento te salvaría de la locura. Escuchando pasos y ruidos en el pasillo de tu apartamento, en la cocina o el baño: risitas, susurros, muacs y shssss. Encerrándote en tu habitación con los animales para no ser acosado por singulares sonidos, chirridos, sombras, siluetas, pasos y voces.

Descubrirías, con una mueca trabajosa, que te dejó los singulares cuadernos con sus diarios y notas de campo. Haciéndotelos llegar a través de su abogado. Resultándote aún más difícil aquel pasaje, impensablemente doloroso, al recordarte con su letra, todo lo vivido a su lado.

Con la pena a cuestas y las taquicardias de tu corazón en ruinas, acribillado con flechas toltecas y nahuas, desangrado, lapidado con pedernales guerreros, arrojados por hombres águila y jaguar, igual que las pirámides que visitaron juntos tantas veces. Comenzarías a hojearlos y leerlos.

7

Los dedos chatos y breves de Manik se entrelazaron con los de Carmen, mucho más finos y alargados que los suyos. Él, algo más bajito que ella, su cuerpo y su carácter muy fuertes: un líder nato, poseía una voz poderosa, de barítono. Con la cual la enamoró. Asió su cuerpo al de ella, rozando con su pecho sus senos, sus labios con los suyos, cerciorándose de reojo que el mozo en el andén subiera con cuidado sus mochilas a la parte de abajo del autobús de la ADO. Le entregó una moneda de cinco pesos como propina. Ella no dejó de mirar constantemente a todos lados durante las dos horas que aguardaron su salida hacia Tuxtla Gutiérrez. Temía que la gente de don Pepe la estuviera espiando y la hubiera seguido hasta la Central Norte. Capaces de todo, incluso de llevársela a la fuerza de regreso junto a su marido y de hacer daño a Manik.

Su viaje iniciaría en la Ciudad de México y los llevaría durante casi 13 horas a través de Puebla y Veracruz para culminar en Chiapas. Desde ahí abordarían otro hasta la ciudad de Antigua, ya en Guatemala, donde los contactos de Manik los estarían esperando para trasladarlos hasta un sitio desconocido en la selva, cerca del Océano Pacífico.

La sacerdotisa le ordenó que abandonara a su marido cuanto antes. Acátl le habló con una voz femenina, limpia pero llena de una autoridad interna. Comenzó a presentarse en su recámara del Country Club, a donde el marido la visitaba cuando menos una vez al mes.

Carmen lo pasaba en los sets de filmación en Monterrey y la Ciudad de México. Así viviría casi toda la década de los ochenta: entre el Distrito Federal, Nuevo León y su suite del Country Club de Guadalajara. Siendo visitada eventual e inevitablemente por su marido. Era un tributo sufrido y doloroso que tenía qué pagar sin saber porqué.

“¡Él es el indicado…!”

Sentenció Acátl luego de que los presentara un contacto en Coyoacán. Se le aparecía en las madrugadas y pasaban largas horas hablando hasta el amanecer.

Los guerrilleros querían que filmara un documental sobre los movimientos de liberación en Centroamérica. A ella no le interesaba en lo absoluto la política. Pero estaba harta de su marido y de los medios de comunicación en México y en toda Latinoamérica. Añoraba enamorarse de alguien y hacer algo interesante. Manik era el portavoz. Se sintió atraída hacia él desde el inicio.

Sus dedos chatos y breves. Con los mismos que pulsaba las cuerdas de su guitarra, entonando con su voz grave y bella añejas melodías de Violeta Parra, Víctor Jara y Óscar Chávez. Con los mismos dedos y manos que escribía artículos de ciencias sociales y comunicados de su movimiento en Nicaragua y Guatemala. Las extremidades cortas que la acariciaban como nadie lo hizo jamás.

Y tú no podrías dejarte de sentir celoso al encontrar esos pasajes en sus diarios. Odiando a Manik Zaragoza, envidiándolo porque era un tipo instruido que la tuvo antes que tú. Alegrándote en el fondo por su tortura y muerte. Reprimiéndote luego y lamentándote después, porque Carmen lo amo también y te dolería mucho que sufriera, aunque no fuera por ti.

Sus dedos mínimos que la acariciaron una vez, siendo despojados de sus uñas ensangrentadas y mutilados por la policía centroamericana  en aquella prisión de Honduras. Sus ojos y sus cejas reventados por los golpes y su cuerpo estremecido por las descargas eléctricas aplicadas en los testículos por un oficial extranjero.

8

Llevabas días escuchando ruidos, pasos y voces en el pasillo. Esa noche te encerraste en la recámara de tu departamento con los perros bien dormidos bajo tu cama. Intentaste dormir, fallaste, manteniéndote despierto contra tu voluntad.

Hacia las tres de la mañana aquello era un concierto de gemidos, susurros, voces y pasos. Alguien o algo intentó varias veces abrir la chapa de tu puerta, luego cesó. Te tapaste con la sábana todo el rostro. Una mano recorrió tu cuerpo sobre la tela, acariciándote. Creíste reconocer aquella mano y sus caricias. Te hacías las ilusiones de que era una extremidad familiar. Levantaron de un golpe tus sábanas. Los perros ni se inmutaron. En un instante ya estabas besando y succionando unos senos que te conocías de memoria. ¿Carmen? ¿Habría escapado antes de la cremación y en realidad no habría muerto? Quizá regresó de la muerte para encontrarse contigo. Repentinamente su boca era más helada de lo normal, sus nalgas y su cadera en extremo frías, pero iguales de diestras a las de tu amada.

Te detuviste un instante. Recordaste que a las tres solía visitarla ella, la sacerdotisa. Quisiste hablar. Había algo en aquel cuerpo que te recordaba indudablemente al de ella. Por segundos jurabas que era tu Carmen. Tratas de articular algunas palabras, pero te silenció a besos y sentones.

En un susurro, jadeante, exhausta ella también, te dijo al oído: “soy las dos….” Y se desmayó sobre ti.

 

El Profeta Científico (Primera Parte)

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Atenea lanzaba su potente grito. Y en frente de ella bramaba Ares. Terrible cual oscuro torbellino, llamando en tonos agudos a los troyanos.

Así los sagrados dioses incitaban a los dos ejércitos a chocar en batalla, y entre ellos hacían que estallara horrible conflicto. Entonces tronó terriblemente desde las alturas el padre de los dioses y de los hombres; y desde abajo Poseidón hizo que temblara la tierra y los empinados picos de las montañas…

( LA ILIADA –Libro V)

 

 

  1. El pequeño judío pobre y descalzo

Sus padres no poseían dinero alguno para costearle sus estudios. Aunque desde muy niño les manifestara su anhelo de convertirse en médico o rabino algún día. Tanto él como sus hermanas tenían que trabajar desde pequeños en la modesta panadería de sus padres, contribuyendo en la difícil manutención de la familia. Vivían al día, apenas sorteando los difíciles y numerosos obstáculos a los que se enfrentaban los judíos pobres en una Europa racista, agresiva y sectaria de finales del siglo XIX. Su única escuela había sido la de la sinagoga en su aldea, en donde llegó a ser el alumno más destacado desde los 5 años.

A pesar de ello, él robaba todas las horas posibles a su trabajo para leer las Sagradas Escrituras y cuanto libro de filosofía, medicina, biología  e historia cayera en sus manos. Lo fascinaba la historia del pueblo de Israel. Ante las severas dificultades para ir a la universidad, acariciaba la idea de llegar a ser un médico autodidacta, atendiendo a los múltiples enfermos de su pueblo. Más luego se detenía a pensar en las sanciones por parte de la policía imperial alemana a los judíos y la idea de sufrir una condena de por vida lo amedrentaba.

Simón Yehiel Velikovsky ejerció los más diversos oficios hasta antes de los 13 años: aprendió a hacer pan en el horno casero de piedras de su padre: Yosef, de cuyas cálidas entrañas emergían los suculentos frutos de trigo con los cuales se alimentaron sus abuelos, progenitores y hermanos durante muchos años, vendiendo los excedentes a los vecinos para ayudarse con algunas monedas de cobre que de ningún modo les caían mal. También fue albañil, encuadernador, sastre, escribano y zapatero en diferentes épocas, alternativamente, volviendo a uno u otro oficio cuando el trabajo escaseaba en una parte y las necesidades y el apetito de su familia así lo exigían.

De manera que al dejar la casa de sus padres en un pueblecito de judíos cerca de Alemania, siendo ya un implacable lector, políglota y dominando múltiples oficios, podría decirse que  Simón había terminado su formación. Algunos de los muchachos de su edad ya estaban comprometidos con alguna muchacha bonita de su misma comunidad o de algún pueblo cercano. Teniendo su futuro, si no asegurado, sí predeterminado casi en totalidad. Preparándose para heredar el negocio de la familia y ahorrando para sus nada lejanos matrimonios.

Simón Yehiel no se veía a sí mismo de ningún modo atado por el resto de sus días a la ruinosa y diminuta aldea donde nació, casado con una granjera inculta, llevando gansos a pastar cerca del arrollo en las mañanas, amasando y horneando pan hasta acabarse la espalda en las madrugadas. Por las noches estudiaba sin descanso, iluminado por la diminuta luz de una vela. Así aprendió ruso, italiano, francés y griego, por propia cuenta, además del hebreo y el alemán que le proporcionaron sus padres como lenguas maternas.  Soñaba a menudo con la Tierra Prometida, de la que hablaban sin cesar las Sagradas Escrituras, reflexionando acerca de los múltiples significados de ella y fantaseando con reconstruirla alguna vez. Un paraíso terrestre donde los judíos de diferentes partes del mundo pudiesen encontrarse, dialogar, trabajar, estudiar y vivir tranquilos. Proyectaba ser médico algún día y construir un hospital en su pueblecito, restaurar la vieja sinagoga donde estudiaba varias veces por semana, erigiendo incluso una nueva, más digna y suntuosa.

Recién cumplió los 13 años dejó la casa de sus padres, con mucho pesar debido a la falta que les harían sus manos y su espalda para hacer producir el horno. Sin llevar apenas unos incómodos zapatos de madera, que eran su mayor posesión, una bolsa con dos libros, algunas hogazas del pan de su casa, y una delgada cobija.

La distancia que separaba su pequeña aldea en Alemania de San Petersburgo en Rusia era impensable en aquellos tiempos. No llevaba ni una sola moneda, pues esto hubiese significado privar a sus padres y hermanos de ella. Se despidió de todos ellos cariñosamente, con la promesa de enviarles algún dinero en cuanto pudiera, temiendo nunca volverlos a ver. Debido a los peligros del viaje y la distancia gigantesca a la que se enfrentaría en breve.

De los zapatos de madera logro deshacerse pronto, obteniendo algún dinero a cambio de ellos para comprarse otros de lona, más ligeros para su viaje y un abrigo que le resultaba indispensable, conforme el invierno ruso se aproximara y sus pasos lo acercaran cada vez más al inmenso País Blanco.

Hizo múltiples amistades en el camino, conociendo campesinos y comerciantes, quienes lo acogieron, aconsejaron y guiaron. Su objetivo estaba cada vez más claro: llegar a San Petersburgo y ser admitido en el más importante centro talmúdico de aquel entonces. Convertirse en rabino y ser un experto intérprete de los textos sagrados. Su caminata duro casi dos años, deteniéndose durante las temporadas más difíciles en algún granero o mesón barato a pernoctar, trabajando en variadas cosas para obtener algún recurso económico, ahorrando otro poco. Impartiendo algunas clases de idiomas a diversas gentes que encontraba en su camino, ayudándolos a sembrar la tierra, a realizar reparaciones en sus hogares y granjas. Así logró enviar parte de sus primeros ingresos por correo a su familia en Alemania, aún antes de llegar a Rusia.

Para el mes de Octubre, cuando el frío comenzara a apuñalar sin piedad su esqueleto, arribó descalzo a San Petersburgo, sin cartas de recomendación y con muy poco dinero, orientándose apenas con los relatos que algunos amigos encontrados por el camino le proporcionaran acerca de la ubicación de la escuela talmúdica a donde se dirigía.

Logró ser admitido y pronto se convirtió en uno de los mejores estudiantes, demostrando poseer una inteligencia y fuerza de voluntad poco comunes. Trabajando durante las tardes y noches en la reparación de zapatos y la confección de ropa para costear sus estudios, alimentos, renta y aún enviando algo de dinero a su aldea en Alemania. No tardaría en ser considerado uno de los mejores estudiantes de la escuela, consiguiendo comprometerse con Ana, la hija de uno de sus profesores.

Al mismo tiempo que estudiaba y contraía nupcias, logró instalar su primer taller de costura, el cual se transformaría con los años en un enorme comercio de ropa.

2

 

Y todo el ejército de los cielos se disolverá, y se enrollarán los cielos como un libro; y caerá todo su ejército… Porque en los cielos se embriagará mi espada… Y mis arroyos se convertirán en brea, y su polvo en azufre.

(ISAÍAS 34:1)

 

Cuatro niñas y un varón fueron los hijos que procreo con Ana. De todos ellos el niño: Immanuel, sería quien mayormente siguiera los pasos de su padre, espiándolo mientras este estudiaba por las noches, tomándole sus libros sin su permiso, leyendo en su compañía y traduciendo juntos del hebreo pasajes del Antiguo Testamento. Escondiéndose durante las madrugadas para escuchar las disertaciones bíblicas y filosóficas que Simón entablaba con sus colegas rabinos y otros eruditos acerca de las Sagradas Escrituras. El misticismo e idealismo de su padre dejarían honda huella en el pequeño Immanuel.

Las políticas antisemitas del gobierno zarista no se harían esperar, planteando la posibilidad a Velikovsky, a su esposa e hijos de regresar a Alemania con su familia, a la cual abandonara casi dos décadas atrás. En los últimos años había hecho crecer su comercio de telas, calzado  y ropa. Instalando un almacén en su aldea materna y en otros tres poblados vecinos. Convirtiéndose poco a poco en un exitoso comerciante de ropas, calzado y telas. Su madre y sus hermanas se encargaron de hacer crecer enormemente el almacén en la aldea.

De manera que no resultó difícil tomar la decisión de volver a Alemania y continuar trabajando y estudiando con su esposa e hijos en su tierra natal. Volviendo ahora con todos ellos en tren. La mayor de sus hijas tenía 12 años, luego Immanuel Velikovsky y tras de él otras tres niñas.

Immanuel pronto destacó en la sinagoga, logrando ingresar con excelentes notas al liceo, preparándose en ciencias naturales, filosofía, historia, lenguas. Su padre se sentía orgulloso de él. Pronto logró ser admitido en la facultad de Medicina en Berlín, cumpliendo el sueño paterno de convertirse en médico. Volvería, según los planes y las expectativas de toda su familia, de la capital a la aldea cuando finalizara la universidad, haciéndose cargo del hospital que construyó Simón ahí.

La Revolución Rusa los sorprendería con mucha atención en Alemania. Simón, transformado ya en un rabino maduro, comerciante y padre de familia, vería con desconfianza el ascenso de los comunistas y el encumbramiento posterior de Stalin en el poder. Pero no así su hijo, quien lejos de pensar en regresar con sus padres, solicitaría ahora su ingreso a la facultad de Ciencias de Moscú. Con una carrera a cuestas ya como médico, Immanuel Velikovsky marcharía hacia la capital de Rusia para estudiar otras tres licenciaturas: biología, historia y derecho.

Los cambios políticos, sociales e históricos obligarían a Simón, su padre, a tener que movilizarse con toda su familia lejos de su amada Alemania. En esta ocasión debido al ascenso de los nazis y a las inminentes políticas antisemitas que se anticipaban ya. Adquirió algunas hectáreas en Israel, con la idea muy clara de fundar una Tierra Prometida con ayuda de otros judíos. Simón Velikovsky dejaría su aldea de nueva cuenta, en esta ocasión acompañado de sus tías, esposa, su madre, su padre,  las hijas y varios sobrinos con rumbo a Oriente Medio.

Mientras tanto, su hijo Immanuel se embebía de múltiples ciencias: biología, historia, leyes, neurología. También a él le fascinaba la historia del pueblo de Israel. Una curiosa mezcla se agitaba interiormente en su corazón: por una parte el estudio de las ciencias naturales e históricas, y por otra el misticismo hebraico que heredara de Simón, el cual no lo dejaría jamás. Preparándose para convertirse en el “profeta científico”. Como llegaran a llamarlo la prensa, los editores y sus miles de futuros lectores.

Antes de que te lean las Cartas

Barcostar

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Al igual que no recomendaríamos beber tequila cuando alguien se encuentra en el abismo de una depresión o en el fango de un duelo amoroso, mucho menos sugeriríamos en esos momentos difíciles, acudir al Tarot o a cualesquiera métodos de adivinación a la mano.

Es numerosa la gente quien recurre a las Cartas, las Runas, Astrología  o a brujerías varias, como salida fácil o puerta de escape, en el peor pico de sus crisis personales. Es cierto que los métodos de adivinación son buenos consejeros y guías en los periodos de quiebre sentimental. Siempre y cuando se tenga la experiencia adecuada y el conocimiento apropiado tras de ellos.
Pero tampoco obran milagros, sobre todo cuando no se desea asumir las responsabilidades personales causantes de la crisis. Cosa bastante común. Esto, sumado a la energía personal del tarotista, brujo, terapeuta o adivino en cuestión, pues encontrar uno confiable, en ocasiones y por estos días, exige un grado de dificultad análogo al de hallar una pareja afín  o dar con un buen amigo sincero. Los riesgos son grandes:  caer absorbido por una coctelera de emociones y energías nada claras, enturbiadas y revueltas que en no pocos casos, si no ayudan al buscador, pueden arrastrarlo a un laberinto de confusiones aún mayores, del que a veces no es nada sencillo salir.

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Acudan al Tarot, a las Runas, al I Chin o a cualquier otro método de adivinación u orientación espiritual, con la mente y el corazón tranquilos y despejados. Cuando se haya limpiado la tormenta de la mente; la calma siempre llega.

¿Suena paradójico…? ¿Buscar consejo cuando no lo requiero…? ¿Entonces para qué son estas cosas extrañas llamadas magias y adivinaciones…?

Utilícenlos más bien como herramientas de autoconocimiento y guía, cuando ya se esté a punto de tomar una decisión, tras haberse cuestionado bastante a ustedes mismos.

El objetivo de toda magia, psicoanálisis o tradición espiritual, es crear en el iniciado o buscador un centro magnético-emocional, que le permita equilibrarse por sí solo en la vida, tomando decisiones por sí mismo tras ponderar todas sus posibilidades y caminos por cuenta propia. Enseñarnos a caminar con nuestros pies y de ningún modo con los de nadie más.

La ayuda de cualquier adivino, tarotista o terapeuta debe ser siempre temporal. Si andamos en busca de alguien exterior a nuestra conciencia, un papá o gurú que nos dictamine qué hacer en todo momento para eludir la responsabilidad de decidir por nosotros, nos estamos exponiendo a alejarnos aún más del verdadero Yo y de lo realmente espiritual; e incluso a hacernos un  daño de grandes proporciones.

La finalidad de toda escuela psicoanalítica y/o espiritual, es el desarrollo en nuestro ser, de un Órgano Lumínico Interior que nos permita, en todas partes y ante las circunstancias más variantes e incluso más difíciles, ser nuestra propia lámpara que no sólo ilumine nuestro camino, sino el de quienes nos rodean.

De esto hablaban finalmente los antiguos ocultistas y esoteristas de todos los tiempos, cuando se referían al Hermetismo: crear un centro emocional-espiritual, blindado contra los ataques y variaciones del mundo externo.

¿Y qué es lo verdaderamente espiritual, no faltará quien pregunte…? Y con toda razón. No lo sabemos, pero tampoco nadie puede decírnoslo, más que el resultado del camino que cada quien edifique y elija con grandes esfuerzos y tras largas crisis bien asumidas y manejadas.

 

El significado de soñar con dragones

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Los dragones atacan en verano a los elefantes. Lo hacen para beberles toda la sangre, que como nadie ignora, es muy fría.

(PLINIO APULEYO -Historia Natural. Libro 8.)

 

Hasta el último momento sigue creyendo en tus sueños, porque ellos son los que nos dan vida.

(GOKÚ -Dragón Ball Z)

 

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En el Medioevo lo satanizaron, asociándolo con fuerzas malignas y oscuras. Se le persiguió y temió hasta mitificarlo. Algunos señalan que realmente existió, aunque no se tienen pruebas concluyentes al respecto. Otros firman que aún sigue viviendo, sólo que de dimensiones más pequeñas en comparación con los dragones medievales. Habitando en islas, cavernas y en el fondo de los océanos; medio oculto, viviendo trasmutado como salamandra, anguila o pacífica iguana marina.

El científico Carl Sagan concluyó, tras años de estudiar las imágenes de muchos dragones de diferentes culturas, que en cada región del mundo se le concibe de manera muy distinta a las demás. Los dragones tienen que ver con la mentalidad, la idiosincrasia y la imaginación particular de cada país.

Al mismo Demonio, al plasmar su imagen en grabados y vitrales de épocas oscurantistas, se le adjudicaron variados rasgos y propiedades suyas: alas de pterodáctilo, sáuricas garras afiladas y curveas, cuerpo y rasgos serpentinos en general. Capacidad de interactuar con el calor y manejar el fuego con sus fauces. De ahí la generalización del temor hacia las serpientes y cocodrilos que trasciende hasta nuestros días.

Escuadrones soñadores e ilusos de caballeros, provistos de espadas, escudos y armaduras, organizaron cacerías e incursiones hacia escarpados terrenos montañosos. Donde se decía que era su hábitat. La mayoría de aquellos aventureros no regresó. Se contaba que aquellas criaturas escupían fuego, volaban alcanzando increíbles alturas y anidaban en inaccesibles riscos, resultando inigualables y mortíferos rivales para cualquier guerrero humano.

Los dragones sólo fueron temidos, proscritos y perseguidos en Occidente, a partir de la consolidación del cristianismo como institución de control y poder. Se asoció al dragón (del mismo modo que a la serpiente y a otros reptiles) con los poderes ocultos, la brujería, el sexo por placer y como rito iniciático. Al prohibirse la brujería, los rituales paganos y reprimir la sexualidad, como algo opuesto a los fines de control masivo de las religiones, se satanizó y persiguió también a los dragones.

El dragón simbolizaba entonces las facultades y los poderes ocultos del ser humano. Su sexo, su Alma Inconsciente, sus facultades y potencialidades de pensamiento, sensualidad, intuición, sanación y magia. Por ello los mitos cuentan que los dragones fueron perseguidos por los ejércitos cristianos.

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En el Oriente y la América Prehispánica era otra la visión que se tenía acerca de los dragones.

Para China y Japón, se trataba de un ser poseedor de enorme sabiduría. Los emperadores y guerreros samuráis lo tenían por aliado y consejero.

Si hubo luchas entre hombres y dragones, estas no conllevaron el carácter carnicero ni el temor fanático cristiano de Occidente. Lo que sabemos por diversas leyendas e historias de Oriente, es que tras una lucha que no necesariamente culminaba con la muerte del guerrero humano ni con la del dragón, ambos seres acababan siendo amigos y aliados.

Algunas personas encontraron a sus dragones aliados por accidente, vagabundeando, o los dragones los encontraron a ellos y se los hicieron amigos. Al descubrir facultades en los humanos que interesaban a los dragones.

En Mesoamérica el dragón se asociaba con los Dioses y las deidades. Quetzalcóatl poseía atributos suyos, de hecho, según algunos, era un dragón. Esta deidad correspondía, de acuerdo con la astrología tolteca, con el planeta Venus. Existía todo un culto mágico muy antiguo asociado al dragón y a la serpiente, vinculado con la adoración hacia el planeta Venus o la Estrella de la Mañana.

Por diversas mitologías muy antiguas y anteriores al cristianismo, se presupone que hubo un tiempo, lejano y perdido cuando los dragones y los hombres fueron amigos. Los hombres los respetaban y les permitían vivir tranquilos., a cambio, los dragones brindaban protección, amistad, sabiduría y consejo. Venus o el planeta draconiano, tendía a ser benevolente y amoroso con sus adeptos. Aunque también despiadado y destructivo, cuando los reyes y gobernantes le desobedecían. El Éxodo judío en el Antiguo Testamento y el inicio del ocaso del Imperio Egipcio, se encuentran asociados con una violenta conjunción astrológica entre Venus y la Tierra, la cual ocasionó no pocos maremotos, diluvios, plagas y destrucción de pueblos y ejércitos enteros mucho antes de nuestra era (Velikovsky, I. Mundos en Colisión, Primera parte, 1980). Venus o el Planeta del Dragón rojo también castigaba y podía devorar a sus seguidores si estos no se portaban bien.

Hubo otro tiempo, más tarde, muy diferente en Mesoamérica, con la llegada del culto al planeta Marte y al Dios Huitzilopochtli traído por los aztecas: el Dios y el planeta de la guerra, los cuales son en realidad lo mismo. Entonces la época del dragón fue dejada atrás. La era del matriarcado y de los dragones culminaba, con ella el culto hacia el planeta Venus y el reinado de los dragones y la energía femenina. Dando paso a una nueva época de la supremacía masculina, las guerras, matanzas y conquistas. Cuando los aztecas tomaron el control de la mayor parte de los territorios mesoamericanos e instauraron el dominio de su beligerante dios de la guerra: Huitzilopochtli. El dios lobo o Marte.

A la llegada de los europeos y del cristiano, la incomprensión y el temor hacia los dragones fue aún más grande, pues la cultura y la religión de los conquistadores no se diferenciaba en el fondo demasiado del culto a lo masculino, al poderío militar, a la sangre y a la guerra que profesaban los aztecas.

El enfrentamiento entre los adeptos del  dragón y el clan de los lobos, o entre Venus y Marte, fue legendario y se encuentra documentado en la mitología de muchos pueblos de muy diversas geografías del mundo. Describiendo quizá una antigua cuadratura astrológica o colisión entre ambos planeas. La que debe haber sido de no poco violentas consecuencias en la Tierra. De la cual además los hombres no podían dejarse de sentir influidos. Al inicio, los toltecas, una cultura mucho más antigua, veterana, mágica, sabia, matriarcal y pacífica, logró rechazar en repetidas ocasiones las incursiones bélicas de las primeras hordas protoaztecas, adoradoras de Huitzilopochtli, practicantes de sacrificios humanos e incluso del canibalismo ritual. Empero, tarde o temprano sucumbirían ante una naciente y disciplinada cultura guerrera, que llegaría a equipararse con el Imperio Romano. Tal como afirma Octavio Paz en su Laberinto de la Soledad, al comparar ambos imperios. Por cierto, los romanos también profesaban el culto a Marte. El parto de Rómulo, su fundador y primer monarca, habla de que este fue amamantado y criado por una loba, lo cual sin duda nos remite a su relación simbólica con el planeta de la guerra: Ares o Marte, como ellos lo nombraban. A los aztecas también les habló un día Huitzilopochtli, o Marte en la Quemada, Zacatecas, por boca de sus sacerdotes, prometiéndoles un vasto imperio así como numerosas conquistas  y triunfos en las batallas a cambio de miles de corazones humanos sangrantes de sus enemigos vencidos, ofrecidos en su honor. Entonces marcharon hacia el Centro de México, aplastando y sojuzgando a su paso a los pueblos toltecas.

En la Ilíada  se narra del mismo modo la lucha a muerte entre la diosa Atenea, correspondiente a Venus, o al Planeta del Dragón Rojo, y Ares o Marte, el Lobo o el Dios de la Guerra. Al inicio de la batalla en Troya, Atenea consiguió herir dolorosamente al Lobo con uno de sus proyectiles de fuego. Los ejércitos humanos, inspirados y auspiciados por los dioses o los planetas, se encontraban en un bando u otro respectivamente, enfrentados y dispuestos. Parecía que los troyanos, protegidos y patrocinados por Atenea o Venus, conseguirían derrotar y expulsar a los griegos. Helena y París conseguirían permanecer juntos y viviendo en paz. El fuego que arrojara el dragón con sus fauces sobre el lomo del lobo, le heriría casi a muerte. Más tarde, las intervenciones divinas o planetarias favorecerían a Ares o a Marte, dando la ventaja mortal y definitiva a estos últimos sobre los troyanos.

Los tiempos para los dragones dejarían de ser favorables del mismo modo que para sus amigos, simpatizantes y adeptos, con ello, éstos tendrían que proseguir su vida en las sombras: perseguidos, ocultos  y proscritos. El nahualismo tolteca como práctica mágica y espiritual se vería forzado a retirarse a la clandestinidad, de igual manera que muchos otros cultos paganos de diversas geografías y culturas, asociados con Venus. Ejerciendo sus rituales de cacería, magia, chamanismo y sexo en las sombras, al interior de cavernas, templos secretos, cofradías y lugares privados.

El dragón, si existe o si existió alguna vez, sería uno de los seres evolutivamente más perfectos. Poseería características y atributos de los seres de aire (las aves), del agua (los peces y anguilas), y de la tierra (serpientes, cocodrilos y saurios).

El hombre que lograse convertirse en amigo de uno de ellos y no sólo los combatiese y los matase, conseguiría armonizarse y aliarse con fuerzas equilibrantes de la naturaleza. Con el ser probablemente más perfecto de la evolución.

En suma, el hombre amigo del dragón, sea de uno de verdad o simbólico, lograría integrarse a sí mismo no sólo desde el punto de vista del intelecto y la razón (como predomina en Occidente), sino también con su parte sensual, erótica, mágica, sanadora, mística y onírica.

Soñar con dragones significa que se está cerca de descubrir nuevas dimensiones y ámbitos de uno mismo.

Si algún dragón apareciese en sueños, el soñante podría encontrarse al inicio de un sendero espiritual, en el camino de su verdadera madurez, de su integración e interiorización. Sin dividirse nunca más, viviendo como antes: únicamente en una dimensión aislada u otra: cuerpo, mente y espíritu de manera separada. Si no al mismo tiempo en todas.

 

La Cuarta Dimensión, o la posibilidad de escapar de los límites de nuestra percepción

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Existe asimismo en la naturaleza una fuerza mucho más poderosa, siquiera sea en otra forma que el vapor, y por medio de la cual, un solo hombre que pudiera apoderarse de ella y supiera dirigirla, trastornaría y cambiaría la faz del mundo. Esta fuerza era conocida por los antiguos, y consiste en un agente universal cuya ley suprema  es el equilibrio y cura dirección tiende inmediatamente al gran arcano de la magia trascendental.

(ELIPHAS LEVI –Dogma y Ritual de la Alta Magia)

 

  1. El Prisionero de la Fortaleza de Pedro y Pablo en San Petersburgo

El joven científico no tenía verdadera necesidad de asistir a aquellas tertulias sobre política y sociología, en compañía de revolucionarios, socialistas y anarquistas. Se preparó en la Universidad de San Petersburgo en física y matemáticas, también poseía profundos conocimientos de literatura y música. Leía poesía, filosofía y novelas sin parar y tocaba bastante bien el violín. Acababa de finalizar su doctorado, con una especialidad sobre vectores. Tenía una novia joven y hermosa: María, con quien se encontraba comprometido; en realidad la amaba bastante y en los duros años posteriores que sobrevendrían, tendría demasiado tiempo para darse cuenta de ello.

Apenas aplicara los exámenes de oposición y lograse ingresar a la misma universidad donde se graduó, ahora como docente, contraería nupcias con María. Teniendo la seguridad de un sueldo permanente como investigador y profesor. También contarían con una buena suma de dinero para iniciar su matrimonio, como parte de la dote de la muchacha, pues el suegro del científico era pariente lejano de la Zarina, por lo que poseía tierras, siervos y ganado.

En aquellos tiempos su futuro era bastante prometedor, años después pensaría y se lamentaría al respecto: si hubiese sido más cuidadoso con sus amistades y sus vínculos políticos, su historia habría sido muy distinta. Por lo menos en los siguientes veintitrés años lo consideraría en más de una ocasión. También llegaría un punto en el que, a pesar de todo, de ningún modo se arrepentiría por todos aquellos años vividos.

En lo absoluto, Nicolai Morosoff era un espíritu encendido y revolucionario, como la mayor parte de sus compañeros de reuniones. Todo lo contrario: mientras más abstractas las ideas, ya fuesen éstas filosóficas, esotéricas, literarias o matemáticas, más atraían su atención. En realidad era bastante conservador, tanto en su temperamento como en sus ideas científicas y espirituales. Aunque adquirió una férrea disciplina científica en la universidad y poseía una mente bastante abierta que no paraba de nutrirse, de reflexionar y hacer lecturas, continuaba yendo al servicio religioso a la Iglesia Ortodoxa Rusa, dos veces por semana en compañía de María.

La organización de huelgas y marchas era algo que a él  por lo menos tenía sin absoluto cuidado. Empero, en las tertulias no sólo se hablaba de política y de movimientos sociales. Entre los asistentes, algunos de los cuales habían llegado a ser muy amigos suyos, participaban no sólo obreros y anarquistas, sino científicos independientes y poetas, varios eran universitarios, otros completamente autodidactas, muchos de los cuales eran dueños de una poderosa cultura universal y un elevadísimo nivel de discusión, adquirido por su cuenta, en las bibliotecas públicas. Mucho más que en los aburridos grupos de estudio de la universidad o en las charlas sosas con damas y ancianos de la realeza, con los cuales crecieron tanto él como su prometida.

En las reuniones con los revolucionarios se hablaba de lo último en poesía, novela, física y biología en Europa. También sobre esoterismo, espiritismo y teosofía. Sus discusiones permitían abrir la mente y la ayudaban a no encasillarse en lo absoluto, ya sea en los límites de las ciencias académicas tradicionales, bastante estrechas, o en la especulación filosófica esotérica, en la cual se perdían bastantes almas ingenuas y extraviadas por aquellos días.

Todo ello fascinaba a Nicolai Morosoff, de una manera en que pronto no pudo dejar de asistir a aquellas tertulias, participar en sus discusiones y tomar nota de todos los autores y obras que se recomendaban, muchos de ellos proscritos por la policía zarista.

Cuando le pidieron que se suscribiera al Partido Revolucionario de 1870, nunca sospechó que esto le acarrearía problemas, siempre y cuando pudiera continuar participando de las reuniones y los grupos de estudio del Partido, mediante los cuales se ponía al corriente de las últimas novedades en literatura, ciencias, misticismo y teosofía.  Allí intercambiaba libros y tenía acceso a lecturas y materiales escritos que de ningún otro modo habría podido conseguir.

Pero cuando el emperador Alejandro II fue asesinado, su partido pasó a la clandestinidad de inmediato, la policía rusa infiltró sus reuniones y grupos de estudio. Mucho más rápido de lo que aquellos jóvenes idealistas, pensadores y soñadores pudieran darse cuenta, el Zar ordenó una redada con una lista de nombres en la que el de Morosoff figuraba entre los primeros, debido a su activa participación en los grupos de discusión y estudio, de personalidades subversivas a las que habría que encarcelar.

Se le detuvo mientras caminaba en la calle del brazo de María, la muchacha tardaría bastantes meses en comprender lo que sucedería realmente con Nicolai en lo subsecuente.

Lo perdió prácticamente todo de un palmo: su permiso para ejercer las ciencias en Rusia, la posibilidad de entrar a trabajar en la universidad, sus papeles y libros serían confiscados. Incluso el amor de su prometida se encontraba en peligro, ante la gravedad de su situación.

Morosoff no deseaba por ningún motivo que se vinculara a la muchacha con su actividad política.

Se le sometió a un largo juicio, acusado de conspiración y rebeldía, vinculado incluso con el asesinato del emperador. Recluido en la Fortaleza de Pedro y Pablo durante los primeros años de su condena, en lo que su juicio se desenvolvía, apenas podía encontrarse una vez al mes con María.

Aquello representó una verdadera prueba para el amor de los jóvenes novios.

A pesar de que sería desheredada por su familia al contraer nupcias con un prisionero político, caído en desgracia, María decide que su amor por Nicolai es mucho más grande. Finalmente, contando con un permiso especial del Zar, ambos se casan una helada y oscura mañana de domingo, en uno de los patios carcelarios, al interior de la Fortaleza de Pedro y Pablo, sin contar apenas con la presencia del Pope de la Iglesia Rusa y algunos cuantos compañeros de condena.

  1. Un lenguaje secreto en clave de los prisioneros y el exilio en Siberia
  2. Fortaleza-San-Pedro-San-Pablo

 

En la vida de la humanidad hay periodos que coinciden generalmente con la declinación de las civilizaciones, cuando las masas pierden irremediablemente la razón y se ponen a destruir todo lo que ha sido creado en siglos y milenios de cultura. Tales periodos de locura,           a menudo coinciden con cataclismos geológicos, con perturbaciones climáticas y otros periodos de carácter planetario, liberan gran cantidad de esta materia de conocimiento. Se hace entonces necesario un trabajo de recuperación sin el cual ésta se perdería. Es así como el trabajo de recuperar la materia esparcida del conocimiento coincide con la declinación y la ruina de las civilizaciones.

 

(GEORGE I. GURDJIEFF –Perspectivas desde el Mundo Real)

 

La policía imperial del Zar no conseguiría de ningún modo aprisionar jamás la inquieta mente de Morosoff a lo largo de su prolongado encarcelamiento.

A pesar de permanecer interminables horas confinado en el aislamiento, en una pequeña celda en donde apenas cabe su cuerpo recostado, Nicolai prosigue sus lecturas y reflexiones incansables sobre todos los temas posibles. Leyendo a la luz de un par de velas durante toda la noche. Intercambiando libros con sus compañeros, tratando de formar pequeños grupos de estudio en el poco tiempo libre que queda luego de sus extenuantes labores como prisioneros. Organizando charlas, conferencias y discusiones en los escasos espacios comunes con que cuentan. Inventando un código telegráfico secreto a base de sonidos efectuados sobre las rejas de sus dormitorios, para transmitir las más complejas ideas a sus colegas de cárcel sin ser molestados por la policía imperial.

De pronto, al interior de la cárcel, Morosoff se convierte en toda una personalidad, famoso por sus disertaciones y conferencias en el patio y en los dormitorios, dirigidas a sus compañeros.

Estimulado por la recepción que tienen sus palabras y disertaciones en el resto de los prisioneros, comienza a escribir bastante, no sólo cartas a amigos presos y en el exilio, en la misma prisión o en otras cárceles de Rusia y el extranjero, sino artículos de divulgación y al fin: sus primeros libros.

Sus ideas, al igual que la libertad de su pensamiento, comienzan a superar las paredes de la Fortaleza. María envía sus libros fuera de San Petersburgo, incluso al exterior de Rusia, hacia Francia, donde son editados y comienzan a ser leídos paulatinamente por los más diversos e impensables públicos europeos. Sin quererlo, gracias al confinamiento, repentinamente Nicolai Morosoff descubre su verdadera vocación: la de escritor, y su nombre trasciende las fronteras de la cárcel y de Rusia.

Morosoff escribía desde su perspectiva de científico matemático riguroso. Abordando temas espiritualistas y esotéricos: como las Revelaciones de San Juan, la alquimia, la magia, la telepatía, la Cábala, el Tarot, etc. Desde un punto de vista descriptivo, científico e imparcial.

En los largos años de su condena, logra publicar por lo menos diez libros sobre los más variados temas de carácter espiritual.

Curiosamente, y lo que más llama la atención de los escritos de Morosoff, sería el hecho de que aún cuando él abordaba temas como el espiritismo, la magia, la alquimia, con la intención de desarrollarlos científicamente y elucidar sus bases, como era tan buen escritor, sus libros conseguirían producir en los lectores un efecto contrario al que él deseaba, y en cascada. Mientras Nicolai trataba de exponer los escasos fundamentos científicos de diversos temas místicos de moda, sus seguidores se interesarían aún más por estos temas, estimulados a seguir profundizando en ellos.

Lejos de convertirse en un adversario de la magia y el esoterismo, como lo deseaba de inicio, sin quererlo y desde su prisión, llegaría a ser uno de sus principales promotores a finales del siglo XIX. Particularmente en Europa, en una época en donde el público se encontraba más que nunca  preso de un vacío espiritual y carente de una estructura mental a la cual asirse.

En la Fortaleza de Pedro y Pablo, en medio de su reducida celda, utilizando un lenguaje telegráfico secreto, exclusivo de él y sus amigos, sobre la base de discretos golpeteos en los barrotes de su dormitorio, para transmitir conocimientos, entablar conversaciones con sus compañeros y disertar sobre cualquier tema sin ser detectado por sus carceleros, la imaginación de Nicolai volaría más allá de las paredes de la Fortaleza, concibiendo una teoría del tiempo y el espacio que trascendiera la realidad de su confinamiento. De su pluma y de esa época, surgiría su Teoría sobre la Cuarta Dimensión.

Sería exiliado a Siberia, al campo de forzados de Schlüsselburg, a donde lo seguiría María y con quien no tardaría en reencontrarse finalmente, concibiendo cuatro hijas con su amada esposa en aquel sitio.

Pese a las duras condiciones de vida que imperaban en Siberia, por lo menos en el campo de concentración se les permitía a los prisioneros vivir al lado de sus familias y llevar una vida más o menos normal. En la medida de lo que en aquellos tiempos  y condiciones tan difíciles permitían.

Aunque debían realizar bastantes trabajos físicos, los prisioneros podían dormir y permanecer a diario con sus esposas e hijos, tener acceso a más libros y lecturas, practicar su religión, escribir y dar clases con cierta libertad, mientras su comportamiento resultara discreto.

En el campo de reclusión de Schlüsselburg, Nicolai proseguiría la escritura de sus libros y artículos y fundaría una escuela junto con otros compañeros intelectuales y prisioneros.

  1. Los Límites de la Estrecha Percepción Humana

 

Supongamos que, habiendo escapado de las murallas de nuestro Schlüsselburg, fuerais a bañaros al lago.

Como seres de tres dimensiones tenéis también las dos dimensiones que forman la superficie del agua. Ocuparéis un lugar definido en el mundo de los seres-sombras. Todas las partes de vuestro cuerpo que estén arriba o debajo del nivel del agua serán imperceptibles a ellos, y no arriba o debajo del nivel del agua serán imperceptibles a ellos, y no percibirán nada sino vuestro contorno, que es delineado por la superficie del lago.

 

(NICOLAY MOROSSOF – Carta sobre el Tiempo y el Espacio, dirigida a los compañeros prisioneros de Schlüsselburg)

 

Una de sus cartas redactadas en Siberia en sus años de madurez intelectual, dirigidas a sus compañeros de exilio, Morossof desarrollaría los esbozos de una interesante teoría científico-esotérica, la cual hablaría de una Cuarta Dimensión, más allá de las primeras tres, en las cuales habitamos la inmensa y común mayoría de seres humanos y animales de la Tierra.

En realidad Morossof no sería el primer escritor que hablara sobre la Cuarta Dimensión. Algunas décadas atrás, P. Hynton, un físico alemán, quien se diera a la tarea de conjugar las ciencias duras como la física, las matemáticas y la geometría con el espiritismo y algunos conceptos esotéricos, publicó una serie de artículos al respecto. Puede decirse que en realidad Hynton fue el primero en introducir en los lectores el concepto de Cuarta Dimensión. Más tarde el psicólogo ruso Piotr Demianovich Ouspensky abordaría en más de una ocasión el concepto de Cuarta Dimensión para hacer referencia y estudiar los estrechos límites de la percepción humana.

Morossof utiliza el método de analogías, creado por Hynton. Décadas después, también lo emplearía el físico judío Albert Einstein, al imaginar qué pasaría con el concepto de Tiempo, si pudiese ser visto a velocidades difíciles de concebir, como a las que viaja la Luz. Del mismo modo que Ouspensky, creando con el mismo método modelos mentales que permitiesen describir hipotéticamente las dimensiones superiores posibles de la percepción.

El método por analogías consiste en generar mundos imaginarios o modelos ficticios, los cuales sirven como referentes para estudiar las dimensiones del Espacio y el Tiempo que se encuentran fuera del alcance de la percepción humana. Posteriormente se comparan los modelos unos con otros y se infieren diversas conclusiones a partir de ello, creando escalas y categorías con las cuales terminan jerarquizándose y ordenándose dichos modelos. Es posible desarrollar toda una teoría científica con bastantes bases y sustentos tan sólo a partir de éste método psicológico. Así trabajan aún algunos físicos cuánticos y psicólogos cognitivos modernos en la actualidad, elaborando mundos mentales y construyendo experimentos psicológicos cuya comprobación tan sólo ocurre en sus mentes. A pesar de su sencillez inicial, los resultados de este tipo de trabajos consiguen ser aplicados a la más avanzada tecnología y a los más diversos campos del conocimiento, produciendo creaciones que tienen bastante repercusión en la vida moderna.

Así, utilizando modelos geométricos mentales para establecer analogías, nos encontraríamos con que las tres primeras dimensiones, en las cuales vivimos la mayoría de los seres humanos, de acuerdo con P. Hynton, Morossof y Ouspensky, poseerían las siguientes características.

  1. Primera Dimensión: Habitada por seres lineales, cuya psique se encuentra restringida exclusivamente a líneas. Su pensamiento sería equivalente, a poco más que el tamaño de puntos, como el caso de algunos insectos y organismos primitivos.
  2. Segunda Dimensión: Planos. La percepción de los seres que habitan en ella se encontraría limitada sólo a percibir planos, paredes, incapaces aún de apreciar figuras de dimensiones más complejas que líneas y planos. No poseen la capacidad de destacar perceptualmente las figuras de su fondo. Algunos insectos y mamíferos se encuentran en ella.
  3. Tercera Dimensión: La dimensión de los cuerpos. Es en la que habitamos los seres humanos, hay un mayor dominio del espacio, con la capacidad de apreciar la diferencia entre figura y fondo. A la cual los seres de las primeras dos dimensiones son incapaces de acceder.

Morossof llegaría a la conclusión de que la percepción humana en realidad es extremadamente limitada, ubicándose tan sólo un nivel dimensional por encima de la de los insectos y los mamíferos.

Aunque ilusamente atribuimos a nuestros sentidos y pensamiento poderes imaginarios y sin límites, en realidad y con la ayuda del lenguaje humano y la lengua, tan sólo podemos llegar a la distinción de las figuras de su contexto. Creando como resultado de nuestras categorías mentales y lingüísticas, complejas teorías para explicarnos e imaginar el mundo que nos rodea, pero al cual en realidad somos incapaces de acceder. Como el ciego que conoce el mundo a penas a tientas, con la punta de su bastón y de ahí procede a inventarse historias y teorías acerca de cómo es.

Es curioso cómo precisamente un prisionero político en la Rusia Zarista de finales del Siglo XIX, a partir de su encierro pudiese hacer volar su pensamiento y esforzarse por concebir en qué consistiría la Cuarta Dimensión, a la cual no tenemos acceso los seres humanos, debido a nuestros limitados aparatos sensoriales y al poco uso que le damos a diversas funciones de nuestro cerebro, las cuales se encuentran en desuso o en franco proceso de corrupción, debido a nuestro pobre estilo de vida, a la carencia de estímulos propicios y de una preparación adecuada.

Al intentar dar el salto hacia la Cuarta Dimensión, desafortunadamente, la formación como científico duro de Morossof le impidió ir más allá de señalar que aquella era la dimensión en la que habitaban los espíritus. Hasta ahí llegó y posteriormente se dedicó a escribir novelas, cuentos y tratados en donde reflexionaba sobre otros temas distintos.

Algunas décadas después, el joven psicólogo Piotr Ouspensky encontraría en sus viajes como periodista algunas de las cartas y libros publicados en el exilio por Morossof. Se dice que intentó contactarlo, luego de que el físico cumpliera sus 23 años de condena y retornara a su casa en San Petersburgo con su familia, pero descubrió que Morossof no concedía entrevistas y no recibía reporteros bajo ningún motivo. Dedicándose por completo a la investigación independiente, la escritura de sus libros y viviendo tan sólo de sus regalías como autor.

Ouspensky retomó el método de analogías trabajado por el escritor y comenzó a proyectar la construcción de lo que sería un modelo mental de la Cuarta Dimensión. Continuando el trabajo que Morossof dejó apenas esbozado décadas atrás.

Tras un par de años de reflexión, lectura y de aplicar diversos experimentos psicológicos como hipnosis, yoga y meditación,  llegaría a la conclusión de que la Cuarta Dimensión no se encontraba en otro lado, más que dentro del propio ser humano.

Si éste deseaba en realidad ir más allá de los límites de su percepción y tener acceso al mundo superior siguiente: la Cuarta Dimensión, tenía que dejar de buscar afuera y encontrar la manera de penetrar en sí mismo cada vez más, conociéndose, retirando sus prejuicios y esquemas mentales antiguos. Purificando su percepción gradualmente de todas sus pre-concepciones y juicios obsoletos.

Según Ouspensky, la Cuarta Dimensión a la que tan difícil le es acceder al ser humano, es la dimensión del Tiempo. ¿Qué ocurre cuando una persona fallece, a dónde se traslada luego de morir? Eran preguntas que se hacía Ouspensky luego de perder algunos de sus amigos y familiares en las grandes guerras de Rusia. Si no podemos saber a dónde van los seres humanos luego de perecer, es porque al morir se trasladan inmediatamente más allá del Tiempo. Son tragados por él. El tiempo es la categoría a la cual nos resulta tan complicado acceder y la dimensión siguiente a la que deberíamos de trascender, se respondió a sí mismo Ouspensky en sus fascinantes investigaciones. El Tiempo es la Cuarta Dimensión.

Según el psicólogo y físico ruso, la Cuarta Dimensión, la del Tiempo, sería circular. Por ello la sensación cíclica de que todo se repite, no sólo en la vida del ser humano, sino también en la historia humana, biológica, en la de los planeta, el sol y el Universo en general.

Ouspensky comprendió que el carácter circular del Tiempo y de la Cuarta dimensión, tenía bastante que ver con los símbolos de espirales y círculos trazados por los antiguos magos, psicólogos y alquimistas de diferentes épocas y tradiciones espirituales: la serpiente mordiéndose la cola: el enigmático ouroboro, que tanto fascinara a egipcios, griegos y chinos; el Eterno Retorno, el Tao, espirales descritos y trazados por sabios antiguos de todo el mundo, etc. Probablemente los pensadores, filósofos y médicos más antiguos lograron intuir que lo que había más allá de nuestros sentidos era circular y con forma de espiral. No pudiendo ser encontrado en lugar alguno más que al interior de nosotros mismos.

Años después, tras publicar el resultado de sus investigaciones en su famoso libro: Tertium Organum, Ouspensky se vio obligado a abandonar San Petersburgo y Rusia. Siendo ahora él quien tendría que exiliarse.

Con la llegada de los comunistas, Rusia cambiaría su nombre por el de la Unión Soviética, y San Petersburgo por otro nombre horrible: Petrogrado.

Desde su exilio en Inglaterra, P. D. Ouspensky se enteraría que los bolcheviques harían de Morossof un héroe, por haberse rebelado varias décadas atrás a la autoridad del Zar, a quien los comunistas asesinaran junto con la familia imperial, luego de su triunfo en la Revolución de Octubre.

Por su parte, Nicolai Morossof los dejaría hablar, no importándole demasiado el progreso ni los “avances” sociales, buscando tan sólo que le dejaran escribir en paz en su casa, viviendo con su familia y sobreviviendo exclusivamente de las regalías producidas por sus libros.