Humiliation: La historia de Yoñlu, el músico brasileiro quien se suicidó a los 17 años

YONLU

 

A mi hermano: Rodolfo C., gran tarotista, pintor y músico. In memoriam.

 

1.

Era depresivo desde un inicio, como diagnosticaran su psiquiatra y su psicoanalista.

Nosotros querríamos creer que más bien era en extremo sensible, como sugieren los comentarios desperdigados de sus seguidores, en diversos blogs en español, inglés y portugués que hay en la Red, dedicados a la breve vida y obra del artista.

Tocaba la guitarra: la acústica, la eléctrica y el piano como el mejor guitarro brasileiro. Hablaba español, francés e inglés, además de su natal portugués. Tenía su habitación repleta de instrumentos musicales y de libros. Con un pequeño estudio de audio improvisado y una laptop para gravar su obra.

Ahora, mientras escuchamos su único y póstumo álbum: A society in wich no tear is shed, un material simplemente increíble, nos convencemos de que Yoñlu no sólo era sensibilísimo, sino que se trataba de un verdadero artista. Su disco nos arrastra sin remedio hasta las más hondas y pestíferas cavernas de nosotros mismos; transmitiendo una melancolía perturbadora y bella, con melodías sencillas pero muy pegadoras y efectivas: ¿Cómo es que alguien quien tocaba y componía de esa manera, afirmaba en sus versos que quería morirse y de hecho culminó su deseo? Surge en nosotros la pregunta ineludible.

En uno de nuestros más superfluos y vanos momentos, al escuchar uno de los  mejores tracks: Humiliation, no dejamos de preguntarnos tampoco, si acaso no se nos contagiarán sus ganas de suicidarse, tan sólo al escuchar aquella voz tan hermosa, que puede ir del falsete más íntimo, al barítono más conmovedor, acompañada de los acordes de su sensible y simple guitarra acústica.

Pensamos luego, en otro momento de más lucidez,  que no es que Yoñlu odiara o no amara a la vida. Hemos conocido a algunos suicidas, y en ninguno de ellos captamos nunca, ni por un instante previo al acto final y definitivo, un solo elemento de odio a la vida, a sí mismos o a los demás. Todo lo contrario. Pero sí, muchos de ellos eran excesivamente sensibles, tal vez demasiado como para soportar cuantiosas dosis de vida.

Aunque Yoñlu era muy joven y sensible, y melancólico y suicida, su música está llena de verdadero arte, y por ende, de verdadero amor y de vida.

La música de Yoñlu se inscribe, a nuestro gusto, en la tradición de la música brasileña contemporánea, misma que fusiona los ritmos populares, sincopados y ancestrales de sus raíces africanas, con lo mejor del jazz, la trova, el pop, el rap y lo electrónico. Mezclando los sonidos de la legendaria y humilde guitarra brasileira, con los más modernas expresiones de la música pop.

No hay melómano que deba quedarse sin escuchar algunos de los tracks contenidos en su álbum, por cierto editado por el sello de David Byrne: desde un muy bien logrado e inefable bossa nova con Olhe por Nos, la cual se acerca perfectamente al nivel de un Carlos Jobim, un Caetano Veloso e incluso de su tocayo, Vinicius de Moraes. Pasando por una trova al estilo cubano de Silvio Rodríguez, con Estrela, Estrela. Hasta un bellísimo bolero como Humiliation, en donde el joven autor afirma de antemano, querer morir porque ama a una chica, quien es: “pequeña, fuerte y valiente…”. Quizá el mejor bolero cantado en lengua inglesa (por un brasilerio)  que hayamos escuchado jamás:

Why does it always have to end in humiliation for me?
Why does it always have to end in humiliation for me?
I’ll tell you why
I wanna die
I’ll tell you why
I’m in a love with a girl, I am
Who is smaller but stronger and braver than I’ll ever be

(YOÑLU –Humiliation)

 

 

2.

Yoñlu tenía apenas 17 años, pero ese no era su verdadero nombre.

Era nada más un pseudónimo con el que comenzaba a ser bien conocido en la Red. Particularmente en Youtube. Se llamaba realmente Vinicius, como uno de los más grandes poetas y trovadores brasileños: Vinicius de Moraes. El cofundador de la bossa nova, junto con Antonio Carlos Jobim, a finales de los cincuenta e inicios de los años sesenta.

También nacido en Brasil, en Porto Alegre. Vinicius era hijo de un canciller y de una reconocida psicoanalista. Como buen hijo o pariente de psicoterapeuta, estuvo en proceso psicológico desde los nueve años.

Cuando murió tenía nada más 17, presuponemos que casi la mitad de su vida transcurrió recostado en variados divanes psicoanalíticos. En Brasil, al igual que en Argentina y Chile, en mayor medida que en México, existe una importante tradición psicoanalítica iniciada por los discípulos de Igor Caruso en los sesenta, y continuada por cientos de lacanianos, frommianos y reichianos algo más tarde. Siendo hijo de una prestigiosa psicoanalista, no creemos que haya carecido de opciones de tratamiento.

Mucho menos pretendemos culpar a la profesión de su madre ni a la efectividad del psicoanálisis, de que un buen día Yoñlu decidiera inhalar monóxido de carbono en su recámara, para acabar con su aún breve existencia. No sin dejarnos previamente un disco duro extraíble y su ordenador, repletos de canciones,  melodías, solos de guitarra y piano, sampleos y composiciones de su autoría.

No creemos por ningún momento que Yoñlu muriera debido a que no amaba la vida, como rezan algunos mojigatos, adversarios y detractores del acto suicida, o porque la odiaba.

Conocemos alguna que otra alma en pena, con una vida mucho más prolongada y estéril, quien por cierto, no ha hecho gran cosa con su conmiseración, además de saturar las redes sociales con frases huecas y prefabricadas, buscando la compasión y la lástima ajenas, amén de insufribles versos de mal gusto y poca imaginación.

Debemos reconocer que encontramos y descargamos el álbum de Yoñlu a través de mediafire, a falta de megaupload. Si además afirmamos que su material no es difícil de conseguir en la Red, recomendándoles que lo busquen, lamentando un poquito nuestra escasa congruencia, al confesar que lo encontramos gratuito. Y si no, recomendamos adquirirlo como más les agrade.

La prensa  en Brasil, de hecho, acuso a las Redes Sociales y a Internet de ser los causantes de la muerte del joven artista brasileño, culto y de padres adinerados, quien muriera, según ellos, a causa del aislamiento que produce hoy en día la vida solitaria de muchos chicos, sumergidos permanentemente en la Red,  con sus largas horas frente a una computadora y distanciados de sus padres.

Todavía tenemos que reconocer también, paradójicamente, que fue gracias a Internet que supimos de la vida y obra de Yoñlu, y gracias precisamente a la Red, que pudimos conseguir su material e insertarlo en nuestro y Ipod en nuestros corazones.

Advertisements

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s